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lunes, 11 de febrero de 2019

Ya no quiero soñar

No sé si alguna vez les conté, pero a veces sueño cosas que van a pasar en el futuro.
Es complicado, porque, obviamente, al despertar no puedo saber si ese sueño es de los que sí va a suceder o de los que no.

Tengo muchos deja vu, especialmente en conversaciones en persona, aunque ya me pasó hace poco en twitter, que vi una cadena de comentarios y sentí que ya los había visto antes y que aun faltaba otro y era de una mujer. Estaba oculto como "una respuesta más" y al desplegarlo, en efecto era de una mujer. ¿Terrible, verdad?

El más antiguo del que tengo recuerdo sucedió hará 15 años talvez. Yo siempre era -bueno, sigo siendo - de las que se entera por último de cualquier noticia. Habían cosas que se sabían en la oficina, pero solo en los círculos cercanos a la Dirección, en los que yo no estaba, así que no me enteraba. La cosa es que una vez soñé con el Director, nos estaba dando un discurso y al final informó que nos dejaba, porque lo trasladaban a otro país. A los días fue la reunión general mensual de la oficina. Como cosa rara la hicieron en otro lugar, muy elaborada. Al final, como era costumbre el Director se paró frente a todos y nos dirigió unas palabras...y cerró diciendo que se estaba despidiendo porque lo habían trasladado al otro lado del mundo. Sí, me puse helada y le fui a contar. Bien recuerdo que me dijo "si alguna otra vez soñás conmigo, ahi me decis".

Pues, en efecto, al tiempo de haberse ido volví a soñar con su familia, con la esposa específicamente, la veía con un bebé. Entonces más en broma que en serio, le escribí un correo y le conté...a lo que me devolvió el mayor de sus asombros diciéndome que sí, estaban esperando un bebé. Plop.
Otra bien extraña fue cuando soñé con un señor que no conocía, no recuerdo qué fue lo que soñé, solo recuerdo que al despertar lo comenté y me dijeron "pues la descripción parece la del vecino del apartamento de abajo". Yo, como buena despistada que soy, nunca había reparado en el vecino de abajo, ni siquiera sabía quién vivía ahi. La sorpresa fue que al salir nos enteramos que el vecino de abajo había fallecido esa noche mientras dormía. De miedo.

La más reciente, y una que sí me ha dolido, es que hace unos 10 días soñé que estaba acompañando a un amigo en el funeral de su padre. No le dije, sus papás estaban bien, saludables hasta donde yo sabía, el señor tendría unos 65 años según creo que me dijo. Somos amigos, pero nunca conocí a sus papás, ni siquiera sé sus nombres. Hay cosas que los hombres no son muy dados a contar, supongo. Lo feo es que el papá de mi amigo falleció este viernes. De la nada se puso mal y en 3 días enfermó mucho y no alcanzó ni a llegar al hospital, falleció en la ambulancia. Me dio mucha tristeza cuando me enteré por el estado de Whatsapp el sábado.  Me ha quedado el remordimiento de no haberle contado. Me quedará la duda eterna si eso fue un aviso o qué fue.

Ya no quiero seguir soñando así, ya no.

jueves, 7 de febrero de 2019

Y volver, volver, vooooooolveeeeeer...con uno menos

Sí, recuerdo que tengo un blog.
Sí, a twitter sí voy a escribir.
Sí, sí he pensado en volver.

Descubro que lo último que escribí fue hace 4 meses. También hace 4 meses que empecé el libro, objeto del último post, y que no he pasado de la página 100.
Vida, eso que pasa entre que cerrás los ojos y los abrís otra vez y ya es un nuevo día que te atropella nuevamente y hay que trabajar y correr de aquí para allá y dejar todo inconcluso para mañana, sí, mañana, volver a intentar terminar.

No tengo ánimo de hacer una entrada elaborada y profunda sobre la coyuntura electoral que acabamos de pasar. Sí, tenemos nuevo presidente electo, ganó en primera vuelta, ni idea quién conformará su gabinete, ni idea si sus proyectos de campaña son realizables o puro cuento, ni idea de si va a hacer que este país mejore de verdad o si solo seremos los protagonistas de una campaña publicitaria de 5 años de duración para que el señor dueño de agencia de publicidad se vea bien parado. Mñe.

Han pasado cosas, sí.

El 15 de octubre falleció mi abuelo, el único que me quedaba. Digno representante de 1932, falleció a los 86 años simplemente de no ganas de vivir. Más o menos a los 50 le dio el primer infarto, que nos puso a todos a pensar en la fragilidad de la vida y cómo sería sin él, el hombre fuerte de la familia. Después vino el segundo infarto y el marcapasos. Después los riesgos derivados de andar el aparato y la recomendación que le empezó a quitar la vida por goteo: no maneje más, no salga solo, quédese en la casa. Quedarse...¿específicamente para qué? Su vida fue conducir, camiones, trailer, autobuses, pick ups...una vida yendo de aquí para allá, por toda Centroamérica, sin darle cuentas a nadie, un alma en libertad. Pasar de eso a quedarse en su casa a ver al gato y al perro hacer lo mismo uno y otro día le fue quitando las ganas de vivir. Empezó a moverse en bus. Un tercer infarto en el puesto fronterizo de Guatemala-El Salvador lo condenó al enclaustramiento total "ya no salga solo". 
A lo largo de varios años lo vimos irse de a poquito, cada visita era un anuncio: "yo ya me voy a morir, no estoy haciendo nada, ya me cansé".
Lo vi con vida por última vez un par de meses antes. La planificación era ir, como en cada vacación, a visitarlo en Navidad. No llegó. No llegué. Ni siquiera pude ir al funeral porque yo misma estaba enferma sin poder caminar, mucho menos agarrar el carro e irme.
Me gusta tomar fotos de paisajes, los lagos y lagunas me llaman la atención. En el camino a su casa está la laguna
Siempre quise tomarle foto, pero no lo hacía porque era como una promesa en mi interior: iba a volver, a verlo, me iba a resistir a tomar la foto para que hubiera una próxima vez.
No fui a esa última vez, no tengo foto de la laguna (esa es de internet) y no sé si volveré a ir al pueblo. Sin él, no hay mucha motivación para recorrer casi 3 horas y 120 km de ida y lo mismo de vuelta.

En estos días he encontrado fotos donde estamos todos, él y mi padre aun jóvenes. Es difícil asimilar que ya no están, que los hombres de la casa se han ido para nunca más volver. Que solo quedamos mi mamá y yo...que ya no hay nadie más atrás ni a los lados en el organigrama de la vida.

Hasta siempre, Paco, aunque no me haya podido despedir.

miércoles, 17 de enero de 2018

De Maestros, Ministerios de Educación y otras bendiciones

A propósito del inicio del año escolar voy a hablar del Ministerio de Educación de este país, maestros incluidos. Es también a propósito de la foto de portada del 16 de enero de El Diario de Hoy, en la que muestran una champa de lámina como símbolo de los Centros Escolares públicos, una acción que, a todas luces, es un intento desesperado por poner en mal al Gobierno, atacando al lugar menos indicado.

Veamos

Soy, desde siempre y para siempre, hija de maestros. Uno desde el principio, otra por elección posterior, pero algo tienen en común: su entrega y amor por lo que hacen.

Cuando mi padre tuvo su primera plaza en el Ministerio de Educación lo mandaron lejos. Esa era la bienvenida. Jamás entendí esa lógica. Si se graduaban maestros de todas partes del país ¿por qué mandarlos de punta a punta?. Eran tiempos de conciliación, donde todo tenía que ser sufrimiento. Mi padre fue uno de los orgullosos maestros que formó la Escuela Normal. Su primera plaza, si no estoy mal en la historia, fue en Polorós, departamento de La Unión.



Hoy me sale en el google maps que es un viaje en carro de 4 horas 47minutos (275 km) por la Panamericana o 5 horas 13 minutos (297 km) por el Litoral y subiendo por San Miguel. La cosa es que allá por 1900 ayer que mi padre hacía ese viaje lo hacía en bus, transbordando de terminal en terminal, las carreteras no estaban como hoy, dudo mucho que hayan sido solo 5 horas.

El viaje no terminaba donde lo dejaba el bus. Luego tenía que caminar e incluso atravesar un río. Era un joven en sus veintes y contaba que la primera vez que llegó al punto de pasar el río un lugareño lo vio quitarse los zapatos y al verle los pies le dijo: “nooooo, con esos pies no llega al otro lado” y lo pasó cargado hasta la otra orilla. No era para menos, era el profesor de la escuela.

Después “lo premiaron” con traerlo más cerca, a Dulce Nombre de María en Chalatenango. 125 km. 2 horas 18 minutos en carro dice el maps. En bus eran 2 horas hasta San Salvador, de la capital para arriba era otra historia.



Dicen que luego lo querían mandar más lejos y no quiso. Ya estaba casado, tenía una hija y no le parecía vida estar viéndonos un fin de semana al mes. Lo castigaron y le suspendieron la plaza por 5 años. En ese periodo dio clases en un colegio privado en Santa Ana.

Después volvió al MINED. Le dieron plaza en El Pinalito, una escuela literalmente en la punta del cerro. 17 km. 


Cerquita, diría ud. La cosa es que no había calle, entonces hacía parte del trayecto en bicicleta y cuando empezaba el cerro seguía caminando. 4 horas dice el maps para llegar a pie. Y no era solo llegar, había que llegar presentable, a la hora, y con ganas de atender a 40 niños.

Y así, con el paso de los años, poco a poco, fue llegando a la ciudad.

¿Se quejaba de su suerte? No. Amaba su trabajo. Hubo un tiempo que tuvo los 3 turnos (mañana, tarde y noche). Aun cuando fue Director, siempre daba clases en la nocturna.

Cuando mi madre se graduó de su especialidad “metió papeles” a la departamental de Educación. Le ofrecieron una plaza en el Cantón El Guineo de El Congo. Antes de aceptar fue a conocer con unos amigos que vivían en el municipio. Nadie le aseguró que saliera viva de esa zona. Era costumbre que “se llevaran” a las profesoras en esas calles solitarias. No aceptó. El de la Departamental prometió refundirla en el lugar más recóndito y que jamás vería la ciudad. No hay que olvidar que era mujer. Al poco tiempo salió otra plaza, en el Cantón Los Mangos, Texistepeque. Era cerca de la carretera, así que dejó su trabajo en la ciudad, con aire acondicionado, transporte, refrigerios, fiestas navideñas en hoteles 5 estrellas en San Salvador, bonificaciones y todo, por irse a dar clases al inclemente calor del cantón. Acabó enferma, del calor, del cansancio de la viajadera, de almorzar panes con (inserte cualquier cosa) todos los días, de los nervios de que le aparecieran culebras en las gavetas del escritorio. Atendía kinder en la mañana y 5to grado en la tarde. Sus labores incluían, como en cualquier Centro Escolar rural donde hay un solo maestro para todo, llevar a los alumnos a una cancha de fútbol cercana para darles las clases de educación física.

Llegó a la ciudad como se hace ahora, enviando su currículum cuando veía plazas disponibles. Fue seleccionada por ser Licenciada y además de la especialidad requerida. Nadie “la metió”. Se ganó la plaza. A veces le toca poner de su dinero para el material, se pasa las tardes planificando, haciendo material, elaborando recuerdos para celebraciones – ajá, si, de esos regalitos del día del padre o de la madre que ud habrá recibido alguna vez de sus hijos pequeños - . Hace poco sus ex alumnos que avanzaron a otros niveles y por ende a otro Centro Escolar le estuvieron enviando mensajes para contarle cómo les había ido en su primer día de clases en otro lado. No se quiere jubilar. No lo cambiaría por nada.

Por eso, y porque con muy raras excepciones, tuve excelentes maestros en mi educación pública, odio que hablen mal del Magisterio. No son una bola de haraganes. No trabajan medio tiempo. No les pagan lo que vale su trabajo. Los papás nos volvemos locos con uno o dos hijos a veces. Los maestros tienen 30 a su cargo 5 horas cada día y los saben controlar.

Por el otro lado, el de infraestructura educativa, tengo las referencias de primera mano. He estado ahí, he visto a la gente trabajar. Gobiernos y Ministras – ahora Ministros – han ido y venido. Los técnicos han estado ahí, haciendo su trabajo de la misma manera, no importa el color del partido de turno. Ni se enteran de las burradas que publican los medios de comunicación, están demasiado ocupados trabajando por dejar las escuelas en las mejores condiciones posibles con el presupuesto disponible. No, no salen a las 3:30 – hoy a las 4:30 – les dan las 5, a veces las 6, y ahí están, por el mismo sueldo. Porque siempre hay mucho quehacer, porque siempre hay poco personal. Se emocionan con cada préstamo o donación o proyecto que les llega para poder mejorar la infraestructura educativa, están pendientes de que los diseños sean lo mejor posible y que respondan a las necesidades de los alumnos. 

Por eso, y porque he trabajado en el diseño de infraestructura educativa, odio que hablen mal del MINED. 

Entonces, querido Diario de Hoy, búsquense otra foto de portada para sus temas electoreros, dejen en paz a uno de los pocos Ministerios que lo da todo.

PD: para los que no tienen tuitter. La foto anduvo dando vueltas todo el día, la gente la comparaba con el discurso del Presidente en CIFCO y obviamente se burlaban. El punto es que el referido Centro Escolar no es esas aulas de lámina que la foto de portada mostraba. Es un terreno anexo en donde les construyeron esas aulas provisionales hace 10 años. El Centro Escolar, el de verdad, está en otro terreno. Sus alumnos van con uniforme, ahi están en internet bien bonitos desfilando para el 15 de septiembre. No es lo mismo decir que así están las escuelas del país, que decir que la Directora de la escuela decidió usar ese local porque tenía más demanda de la que podía atender en las aulas formales. Pero eso es una decisión de una persona. Y también es decisión de los padres de familia dejar a sus hijos en ese centro escolar sabiendo las condiciones. No pagan nada, fácilmente se pueden ir a otro en mejores condiciones. No está en el área rural, así que no es que haya solo ese centro escolar en kilómetros a la redonda. Pero claro, la foto habla más que todas estas mil palabras.

martes, 3 de enero de 2017

Un mes sin ti

Hace un mes te fuiste al cielo y es justo en estos días que quizá he caído en la cuenta, después de todo el ajetreo de fin de año, cuando el silencio del 1 de enero se instauró en el ambiente.
Te despedí con calma porque te lloré antes, mientras volvía con la esperanza de decirte adiós y que escucharas por última vez que te amaba. Pero no pude.
Te extraño.

lunes, 19 de diciembre de 2016

Decir adiós

Los que crecimos durante la guerra mucho hemos oído de masacres, desaparecidos, gente a la que nunca encontraron o de la que nunca se supo si está viva o muerta.
Recientemente se han encontrado, gracias a las exhumaciones y al caminar de la justicia, las osamentas de algunas de las víctimas de la masacre de El Mozote.
Durante muchos años que he leído de este tema siempre lo vi con lejanía, como lo que le pasó a alguien más, distante, desconocido, y me generó la empatía digamos "normal" de ver el dolor de otro ser humano. En estos días he aprendido que eso de "sé lo que se siente" es una frase que uno no debería decir a la ligera...es que de verdad, uno no sabe lo que se siente hasta que no le pasó lo mismo o algo muy muy cercano al hecho referido, aunque sea en concepto.
Hoy en mis correos habituales de El Faro amaneció este reportaje, sobre El funeral perpetuo de la masacre de La Joya y ahora puedo decir que, medianamente, los entiendo. No, no perdí a ningún familiar en ninguna masacre de guerra, al menos no a ninguno cercano, el único fue un señor llamado Pedro, que nunca entendí el parentesco que tenía con mi bisabuela, que en mi primera infancia visitaba la casa y luego no llegó más porque "se lo llevaron", sin embargo, lo que en los dias recientes he aprendido es lo que se siente cuando no podés decir adiós.
Todas estas personas familiares de víctimas de las masacres nunca pudieron decir adiós a los que murieron, no tuvieron una tumba que visitar, un cuerpo que ver partir, un saber a dónde están. No poder decir adiós es un sentimiento bien feo. Yo tuve que hacer uso de un crédito de emergencia para poder volver de donde estaba, porque era impensable perderme el funeral de mi padre...y eso que lo hice no con la idea de que venía a un funeral, yo venía con la idea de poder decir adiós...y no pude. 

Pero el sentimiento es ese, no importa lo que tengás que hacer, uno quiere decir adiós. Y a toda esta gente por 35 años le han negado eso, el poder despedirse de su familiar fallecido. Dolor aparte es la forma en que los perdieron. Por eso es totalmente comprensible la señora de 50 años llorando en la vela de su madre, asesinada cuando ella tenía 15, porque no importa que hayan pasado 35 años, ella hasta hoy pudo dejarla ir en paz.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Somos uno menos 1948-2016

Hace 8 años, 11 meses y 3 días mi padre tuvo el primer accidente cerebrovascular ACV de gran intensidad, seguido por una bronquitis crónica de la que tardó 4 meses en recuperarse.
En ese momento nos enteramos que llevaba una vida siendo hipertenso, nunca fue al médico, nunca dijo nada.

A partir de ahí fue un peregrinar por neurólogos, cardiólogos, neumógolos, psiquiátras, fisiátras, psicólogos, internistas y médicos generales por el lado tradicional, y medicina biológica alternativa.

Fue hasta que lo evaluó un neurólogo que se había especializado en Cuba que nos dio el diagnóstico de Enfermedad de Binswanger.

Es difícil escuchar que te digan que a tu padre le quedan 4 o 5 años de vida y que no hay cura para lo que tiene. Es decir, nada de lo que hagás detendrá su enfermedad, solo podés procurarle calidad de vida.

Palabras que jamás habías oído en tu vida cobran significado terrible: hemianiopsia, hemiparesia, isquemia.

Te dicen que “Los síntomas suelen presentarse poco a poco, empeorando de forma progresiva aunque, en ocasiones, se estabilizan e incluso mejoran.” Entonces vos pensás que la mejoría es buena, que quizá se está curando, pero es solo parte del proceso.

Te informan que “No se conoce cura para esta enfermedad, y los fármacos que se administran al paciente tienen como objetivo controlar las patologías asociadas” El sistema de seguridad social te dice que no hay nada más que hacer que dejarlo morir. Y pensás que no es posible y buscás todos los medios alcanzables e inalcanzables, porque no puede ser que todo lo que podás hacer es ver como se deteriora.

Y celebrás cumpleaños como si fueran el último, y lo visitás en navidades como si fueran las últimas.

Te vas y lo dejás estable y cuando estás a 5,144 km de distancia una llamada te anuncia que es el fin, que ya nada se puede hacer. Llorás un dia entero en la distancia y una noche entera mientras atravesás los miles de kilómetros que te separan de él.

Te regresás a como dé lugar y cuando estás a dos horas de que te dejen entrar a verlo, una llamada te dice que no llegaste a tiempo de decir adiós en vida.

68 años y 33 días después de haber llegado a este mundo, mi padre lo abandonó.

viernes, 1 de julio de 2016

Diana, Gales y las lindas coincidencias

Hay cosas lindas en la cotidianeidad, y esta es una de ellas.



Un dia como hoy nació Diana Spencer, mejor conocida como Diana de Gales, o Lady Di. Antes de ella yo no sabía que Gales existía. Buscando información de ella para este post volví a pensar en eso de que la ignorancia es atrevida, porque en un sitio la ponían como que había nacido en Estados Unidos. Resulta que nació en Sandringham, un pueblo del condado de Norfolk, Inglaterra...pero como también hay un Norfolk en Virginia, USA, veá.



Quizá nadie les contó que la final de la Champions no fue aquí en Berlín, Usulután, sino en el Berlín de Alemania, por poner un ejemplo de ciudades con el mismo nombre.

En fin, el punto es que ella representa al lado no típicamente poderoso en esos lados de la realeza – conste que ella era de la aristocracia antes de casarse con Carlos, no es que lo tomó de él – y nos dejó la idea, en su corta vida, de que hay que mirar al lado de los menos favorecidos.

Entonces, es bonito y anecdótico que la selección de su país, Gales, haya ganado históricamente hoy su pase a las semifinales de la Eurocopa, a la que se supone llegan solo los grandes y poderosos. 


Nomás que a los que supusieron eso se les olvidó que hay algo que se llama sueños, ganas de luchar, aspiraciones, utopías...y he ahí a los Galeses, a la par de los Islandeses, bien galán en semifinales ante los ojos cuadrados del mundo.

Por qué me llamó la atención Gales? Pues #TodosSomosGales será mi HT en el partido contra Portugal. 




Jamás habían clasificado a una Euro, esta es la primera, y van a semifinales. 




Y, ajá, solo han ido a un mundial, el del 58 (1900, queridos Milenials). 

Es decir, El Salvador ha ido a más mundiales que Gales...y ud sabe dónde está El Salvador futbolísticamente a nivel internacional hoy, y ayer, y antier.

Tarán.

Seguro que si hubiera estado viva, Diana va al estadio a ver el partido, así como la Reina de Holanda o la Canciller de Alemania.





Si no le fuera a Alemania, por mi Islandia – Gales la final y que se escriba la historia con mayúsculas.  

jueves, 2 de octubre de 2014

Bio-gra-fian-do: EL GABO

Apenas le estábamos haciendo la biografía...y se nos fue el Gabo.
Triste.
Era una docena de biografías e íbamos con una diaria. Ya habíamos pasado por la suya y decía: aun vive.
Hubo que volver días más tarde y actualizar: Fecha de la muerte17 de abril de 2014.

Si ud no ha leído "Vivir para contarla"...es simple, léala, vívala, y cuéntelo. Las personas de su edad tienen mucho que enseñarnos, mucho que contarnos del mundo en esas épocas en las que todo era más sencillo, menos enredado, más vivible.

GRABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ













Nombre completo: Gabriel José de la Concordia García Márquez
Lugar de nacimiento: Municipio de Aracata, Magdalena, Colombia
Fecha de nacimiento: 6 de marzo de 1927
Lugar de muerte: México D.F
Fecha de muerte: 17 de abril de 2014 a los 87 años.
Géneros literarios: Novelas / Cuentos

Libros más destacados: Cien Años de Soledad, Crónica de una Muerte Anunciada, Del Amor y Otros Demonios, Doce Cuentos Peregrinos, El Amor En Los Tiempos Del Cólera, El Coronel No Tiene Quien Le Escriba, Noticia de un Secuestro, Relato De Un Náufrago, Vivir Para Contarla,

Hijo de Gabriel Eligio García y de Luisa Santiaga Márquez Iguarán, Nació en Aracataca, en el departamento del Magdalena, Colombia.

Cursó sus estudios secundarios en San José a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de diciembre de 1946. Se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cartagena el 25 de febrero de 1947, aunque sin mostrar excesivo interés por los estudios. Su amistad con el médico y escritor Manuel Zapata Olivella le permitió acceder al periodismo. Inmediatamente después del "Bogotazo" (el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliécer Gaitán en Bogotá, las posteriores manifestaciones y la brutal represión de las mismas), comenzaron sus colaboraciones en el periódico liberal El Universal.

García Márquez contrajo matrimonio en Barranquilla en 1958 con Mercedes Barcha, la hija de un boticario. En 1959 tuvieron a su primer hijo, Rodrigo, quien se convirtió en cineasta; y tres años después, nació su segundo hijo, Gonzalo, actualmente diseñador gráfico en Ciudad de México.

A los veintisiete años publicó su primera novela, "La hojarasca", en la que ya apuntaba los rasgos más característicos de su obra de ficción, llena de desbordante fantasía.

La notoriedad mundial de García Márquez comienza cuando se publica "Cien años de soledad" en junio de 1967, en una semana vendió 8000 copias. 

De allí en adelante, el éxito fue asegurado, y la novela vendió una nueva edición cada semana, pasando a vender medio millón de copias en tres años. 

Fue traducido a más de veinticuatro idiomas, y ganó cuatro premios internacionales. 

El éxito había llegado por fin y el escritor tenía 40 años cuando el mundo aprendió su nombre. 

Por la correspondencia de admiradores, los premios, entrevistas, las comparecencias; era obvio que su vida había cambiado. En 1969 la novela ganó el Chianchiano Aprecia en Italia y fue denominado el «Mejor Libro Extranjero» en Francia. En 1970, fue publicado en inglés y fue escogido como uno de los mejores doce libros del año en Estados Unidos.

García Márquez ha recibido numerosos premios, distinciones y homenajes por sus obras; el mayor de todos ellos, el Premio Nobel de Literatura en 1982. Según la laudatoria de la Academia Sueca, «por sus novelas e historias cortas, en las que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente".

Listado de sus obras:

28 Cuentos y Relatos
  • 1947: La tercera resignación
  • 1948: La otra costilla de la muerte
  • 1948: Eva está dentro de su gato
  • 1949: Amargura para tres sonámbulos
  • 1949: Diálogo del espejo
  • 1950: Ojos de perro azul
  • 1950: La mujer que llegaba a las seis
  • 1951: Nabo, el negro que hizo esperar a los ángeles
  • 1952: Alguien desordena estas rosas
  • 1953: La noche de los alcaravanes
  • 1955: Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo
  • 1962: La siesta del martes
  • 1962: Un día de éstos
  • 1962: En este pueblo no hay ladrones
  • 1962: La prodigiosa tarde de Baltazar
  • 1962: La viuda de Montiel
  • 1962: Un día después del sábado
  • 1962: Rosas artificiales
  • 1962: Los funerales de la Mamá Grande
  • 1968: Un señor muy viejo con unas alas enormes
  • 1968: La luz es como el agua
  • 1961: El mar del tiempo perdido
  • 1968: El ahogado más hermoso del mundo
  • 1968: El último viaje del buque fantasma
  • 1968: Blacamán el bueno vendedor de milagros
  • 1970: Muerte constante más allá del amor
  • 1972: La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada
  • 1992: Doce cuentos peregrinos
33 Novelas, recopilaciones y reportajes
  • 1955: La hojarasca
  • 1961: El coronel no tiene quien le escriba
  • 1962: La mala hora
  • 1962: Los funerales de la Mamá Grande
  • 1967: Cien años de soledad
  • 1968: Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo
  • 1970: Relato de un náufrago
  • 1973: Ojos de perro azul
  • 1973: Cuando era feliz e indocumentado
  • 1974: Chile, el golpe y los gringos
  • 1975: El otoño del patriarca
  • 1947-1972, 1976: Todos los cuentos
  • 1978: De viaje por los países socialistas
  • 1948-1952: Obra periodística 1: Textos costeños
  • 1954-1955: Obra periodística 2: Entre cachacos
  • 1955-1960: Obra periodística 3: De Europa y América
  • 1974-1995: Obra periodística 4: Por la libre
  • 1980-1984: Obra periodística 5: Notas de prensa
  • 1981: Crónica de una muerte anunciada
  • 1982: Viva Sandino
  • 1982: El secuestro
  • 1982: El olor de la guayaba
  • 1983: El asalto: el operativo con el que el FSLN se lanzó al mundo
  • 1983: Eréndira, guion basado en el relato La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada
  • 1985: El amor en los tiempos del cólera
  • 1986: La aventura de Miguel Littín clandestino en Chile
  • 1989: El general en su laberinto
  • 1992: Doce cuentos peregrinos
  • 1994: Del amor y otros demonios
  • 1996: Noticia de un secuestro
  • 2002: Vivir para contarla
  • 2004: Memoria de mis putas tristes
  • 2010: Yo no vengo a decir un discurso





Si quiere ver las que he leído, espero que estén todas en la lista aquí a la derecha =>

Recomiendo ampliamente "Noticia de un secuestro" y "Vivir para contarla"

"100 años de soledad" la quisiera volver a leer, porque en mi adolescencia no le hallé mucho, creo que ahora con la mente más entrenada a viajar en círculos concéntricos entendería mejor quien es quien.

Salú Gabo.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

9/11 para no olvidar, por partida doble

Son dos realidades, dos mundos, un dia.
Martes ambos.
Muertos en ambos.
No es tomar partido por uno ni por otro.
Simplemente existieron.
El minuto de silencio de respeto, por los que se fueron, en ambos.

9/11 - 1973
Chile
40 años




9/11 - 2001
USA
12 años




miércoles, 20 de junio de 2012

250 km para decirle adiós


Aquí es, el fin del mundo en persona
Son 250 km de ida y vuelta, dice el Google Earth, los que recorrimos para llegar al fin del mundo y decirle adiós, abuela.
Tengo un vacío en el alma, donde antes no existía. Nostalgia inexplicable ante una lejanía que nunca fue cercana, por las razones conocidas en la familia.

El punto es que se fue, y se fue antes de conocer a la biznieta, algo que quizá nunca consiga quitar de esa lista inmensa de cosas que a uno le duelen por no haber hecho a tiempo, o no haber hecho el tiempo, en este caso. Y si no hubiera sido por una visita que le hicimos hace 2 años cuando empezó su sufrimiento, quizá se habría ido también sin conocer al peque.

La vida, o más bien el ritmo de vida, es ingrato. Nos lleva a recorrer el mismo camino rutinario dia a dia, y sin darnos cuenta las hojas de caen del calendario, se suma uno al correlativo y todo vuelve a empezar, dejando de lado esas pequeñas cosas que debimos hacer, pero que nunca nos damos el tiempo. Eso, hasta que un evento trágico te pone un octógono rojo en medio de la vía y te dice: “Alto” y entonces sí, hay tiempo, se hace el tiempo, se justifica tomarse el tiempo, para ir y decir adiós a quien ya se fue y no lo escuchará, ni sabrá que le tenías cariño, ni sabrá que lloraste por su ausencia, ni sabrá que tenías la intención, siempre la intención, de “este año sí” ser más cercano.

Y bien me acuerdo, como dicen, porque hace dos años yo tenía vacaciones y decidimos que después de 7 años de estar que ella venía o que nosotros íbamos y que nunca se había tenido la voluntad real por ninguno de los lados, el resultado seguía siendo una bisabuela y un biznieto que no se conocían. Y tuvieron a bien en el trabajo decir que no, que no habrían vacaciones, porque había trabajo que sacar y que no podía esperar. Y me rebelé, y quedé de “mala gente”, y me fui. Me tomé las vacaciones que ya tenía programadas e hice la visita, porque sabía que llegaría este día, en que ya por gusto sería ir.

Y claro, ahora no hubo peros, igual había trabajo, pero claro, vaya, no se preocupe. Y ya para qué, si ya no está.

Eso había pensado toda mi vida, que cuando ya alguien se fue, no sirve de nada ir a dejar flores a un cementerio. Sin embargo, he modificado una parte de esa creencia por la experiencia vivida en estos dias. Sí, con la persona que se ha ido hubiese sido mejor hacerlo todo en vida, pero la asistencia a estos acontecimientos es para dar fortaleza a los que se quedan.

Hace 29 años vivimos esa parte, de ser los “anfitriones” del asunto. En nuestra casa quedó el vacío cuando todos se fueron y ella, mi bisabuela, ya no estaría más.

Ahora le toca a otro miembro de la familia lidiar con ese hueco en la existencia. Es más dificil sobrellevar la pérdida para quien ha pasado cada dia de los últimos años en compañía de quien ya no estará más.

Viaje 250 km para volver a conocer a primos que cuando los ví la última vez me llegaban a la cintura y ahora me sacan fácil 30 cm en altura. Conocí a primos que no había visto nunca. Me enteré que tengo 2 tías-abuelas de casi 80 años, menudas como el aire, a quienes por las circunstancias no tuve oportunidad de presentarme y darles a conocer de mi existencia. Supe que tengo un tio-abuelo, que no asistió por estar ya enfermo. Viví engañada todo este tiempo, ubicando el origen de la rama materna en Cuiyuiscat, allá en Metapán, para vernir a darme cuenta que estaba en Potrero Sula, Nueva Concepción, Chalatenango. Irónicamente, recientemente pude haber ido a conocer físicamente ese lugar, pero no se dio y de todas formas no sabía, así que no habría podido indagar sobre los ancestros.

Antes de partir dije: “iré a conocer el río Paz” pues toda la vida me figuré que la casa estaba al lado del río. Resultó estar a 2 cuadras y ante las circunstancias, no fui. Vuelvo y busco el lugar donde descansará, y descubro que me separaban unos metros del dichoso río, pero no sabía.

¿Ud cree en la dichosa mariposa negra, o cafecita oscura, que se supone llega para avisar que alguien ha muerto? Yo, totalmente Dana Scully, no sé qué pensar, al reconstruir la semana pasada y notar que una mariposa negra estuvo posada al lado mío, toda una mañana, en la ventana de la oficina. No logro recordar si fue antes o después que me dieran la noticia. Pero de que vino, vino. Doy Fe.

El pasado Enmendado Vale. Y estoy segura de poder dar la orden de “Inscríbase”.

Solo cuando la estaban despidiendo, caí en la cuenta que le dijeron Antonia, como era su nombre legal, aunque todos la conocimos como Margot o Margarita.

La persona que conocimos no existió en papeles, pero dejó hijos, nietos y biznietos que darán fé de su paso por este mundo como una mujer fuerte, tronco de sostén el árbol genealógico, alegre, físicamente alta y guapa, con un corazón que le dio para criar un hijo ajeno en añadidura a los 7 propios.

Descanse en paz Margot.

jueves, 21 de julio de 2011

In Memorian: Facundo Cabral



Ahi lo ví, por primera y única vez, en vivo.
Un concierto inolvidable. Compré el CD. Alguien lo prestó. Lo recuperé.
Ahora que se ha ido, nada podrá recuperar su presencia, no habrá más un próximo concierto.

Sabíamos que se iría, mas no sabíamos cuándo.
Creímos saber el cómo, nos quedó el desencanto.

Queda la eterna duda del ser humano, de preguntarse qué sería menos cruel. 15 minutos a causa de tiros, o larga agonía que produce el cáncer.

Quien sabe si era su tiempo, quizá lo reclamaban de arriba.

Aquí se le extrañará, aunque como dijo una vez: “Espero que cuando la muerte me encuentre, esté completamente vivo”. Y lo estaba, venía de hacer lo que más amaba, cantar. De un concierto, de su guitarra. De ser el Cabral que antes de empezar esta canción, agregaba:

“Me gusta decir, tengo derecho a decir...”

Viento, campos y caminos... distancia,
qué cantidad de recuerdos
de infancia, amores y amigos... distancia,
que se han quedado tan lejos.
Entre las calles amigas... distancia
del viejo y querido pueblo
donde se abrieron mis ojos... distancia,
donde jugué de pequeño.

Un corazón de guitarra quisiera
para cantar lo que siento.

Allí viví la alegría... distancia
de aquel primer sentimiento
que se ha quedado dormida... distancia
entre la niebla del tiempo.
Primer amor de mi vida... distancia,
que no pasó del intento;
primer poema del alma... distancia,
que se ha quedado en silencio.

Un corazón de guitarra quisiera
para cantar lo que siento.

¿Dónde estarán los amigos... distancia,
que compartieron mis juegos?
¿quién sabe donde se han ido... distancia,
lo que habrá sido de ellos?.
Regresaré a mis estrellas... distancia,
les contaré mi secreto:
que sigo amándo a mi tierra... distancia,
cuando me marcho tan lejos.

Un corazón sin distancia quisiera
para volver a mi pueblo.


Te fuiste Facundo, como se han ido muchos en nuestras tierras. Sin merecerlo, sin quererlo, víctimas de para quienes la vida es un número, un valor material, tan desechable como el arma con que la quitan a quien interfiere en sus planes.

Te quedás, en la memoria, en el recuerdo, en todas las Cabralidades que se repetirán hasta el infinito. Quizá no eras de aquí, eras de allá.

QDEP Facundo Cabral.

jueves, 30 de junio de 2011

30 de junio 1906-1983

Hoy hace 28 años que te fuiste.

Anoche soñé con mi abuelo – tu hijo – y mi madre – tu nieta – que andábamos todos juntos como hace rato no lo hacemos.

Quizá esa fue tu forma de manifestarte esta vez, en la víspera de este día.

Un 30 de junio que cada vez que lo recuerdo, me veo en mi cama, abrazando a mi mamá, diciendo que no quiero ir a la funeraria, sintiendo que no tengo nada a qué ir.
Pero fui, me llevaron, no me podía quedar en casa sola. No había quién me cuidara, ya no estabas tú. No te ví, creo que nunca he visto a nadie en un ataúd.

Debo confesar que hacía ratos que no me acordaba de tí, en este ir y venir diario lleno de actividades que me dejan sin respiro. Pero ahora que llega este día, me doy cuenta que van 4 meses desde que nació Gaby y no la has visitado, como visitaste al peque, aquella noche en que estaba exhausta, sola, cuidando al bebé casi de la edad de ella, y llegaste a taparme para que no tuviera frío. No, yo no creo en fantasmas, en extraterrestres, en apariciones ni en eventos sobrenaturales, pero esa presencia tuya no la puedo negar, la sentí, estabas ahi.

Así que, dondequiera que estés viejita, hoy, me acordé de ti.


Y al escribir el título del post caí en la cuenta de que tuviste a tu hijo de 27 años, y que él este año cumplió uno más que la edad que tenías cuando te fuiste. Y también, que eras 4 años mayor que doña Lucita, a quien conocí y alcancé a ver de 94 años y que se fue un poquitito antes de llegar a los 100. Qué bonito sería, que nos hubieras durado así tú también.


En fin, se fue la lágrima, vuelve la sonrisa, de pensar que tu recuerdo sigue aquí...por siempre aquí.

viernes, 17 de septiembre de 2010

In Memoriam...Rosemarie

No la conocí personalmente, pero me bastaron las referencias diarias que me daban de su trabajo en la cátedra de Teoría del Color y otras materias de la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad Dr. José Matías Delgado para darme cuenta que era una gran persona, una gran mujer y una profesional de respeto.

Además de catedrática, fue Directora de la Escuela de Artes Aplicadas de dicha universidad. Era super exigente, pero con una muy buena razón: el mundo real es exigente y sólo el más fuerte sobrevive...ella quería que sus alumnos tuvieran el temple no sólo para hacerle frente a la temida hoja en blanco, sino también para lidiar con el más fastidioso cliente sin derrumbarse.

Su frase que más me gustaba era “la ignorancia es atrevida”, y algo que me quedó en la memoria fue cuando les dijo en una clase, que ellos llegaban a la U como algo suave, tipo bolitas de algodón, y que la obligación de la U era cubrirlos con una armadura de hierro para que nada les hiciera daño allá afuera.

Perfeccionista a más no poder, muchas muchas personas llevaron en 2da matrícula la materia Teoría del Color. El círculo cromático debía ser perfecto...o te quedabas. Quizá a nivel de estudiante uno ve injustas esas cosas, pero al estar del lado laboral se entiende que el cliente lo quiere bien hecho, no con una leve fallita. He sabido de gente de diseño ambiental que les ha tocado enfrentar a clientes que, ya con el trabajo hecho – digamos un mueble – resulta que no lo quieren por x o y motivo y hay que tener el carácter bien puesto para no ponerse a llorar ante la pérdida o para exigir que se te pague por el trabajo realizado. Eso quería ella, gente preparada para hacerle frente a la vida real.

Muchos decían que cuando ella dejó de ser Directora, la Escuela ya no fue lo mismo. Se le tenía un gran aprecio por parte de los estudiantes y profesores.

Según me cuentan, en el Facebook han creado una página tributo, y la foto de perfil es un círculo cromático con un listón negro. Y quizá así fue Rossemary, como el círculo cromático, una gama de virtudes y capacidades, aplicables en distintas áreas.

Descanse en paz.

miércoles, 30 de junio de 2010

Un año más, viejita

30 de junio, esa fecha especial que recuerdo cada año con nostalgia.

Sabés viejita, si estuvieras aquí, seguro ya me hubieras regañado porque el peque se enferma, dirías que lo que tiene es empacho y que con una sobada se cura. Y que lo mío se quita con unos emplastos de barro sobre el estómago...así eran las soluciones a principios del siglo pasado, cuando llegaste al mundo.

Tu hijo está bien, en mayo cumplió 78. En abril nos dio un susto, su corazón se puso en huelga y salimos disparadas los 280 km que nos separaban de él, para ir a verlo en una habitación de hospital con una pijama azul de rayas, sin dientes y enojado porque no le daban de comer. Pero ya se recuperó, se ve como nuevo. Ahora un aparato circular dentro de su pecho le recuerda a su corazón que debe latir constantemente.

Fijate que ya tenés otra tataranieta, se llama Cristina y tiene 8 meses. Es bien linda, se parece a su mamá. Se suponía que esto no sucediera todavía, porque a ella le faltaba mucho por crecer, pero no te escandalizarías, en tus tiempos a esa edad ya era una “casadera”.

Tu nieta está más o menos, te extraña cada día, pero en esta época más.

Y yo, yo sigo recordándote con cariño, con ese cariño que la vida no me dio tiempo de expresarte.
Hace ya muchos, muchos años que no vamos al cementerio. Espero que las flores que te dimos en vida hayan sido agradables. Seguramente la tumba ya no está en su lugar, aquí sacan a los muertos a los 7 años, aunque se compre a perpetuidad. Por ahí debe andar la lápida, que quizás decía:


Genara Herrera Mancía
6 de enero 1906 - 30 de junio de 1982
Y que yo agregaría: Mamá Naya
En la estrella que estés, cuida de nosotros siempre, viejita linda.