Si ud, como yo hasta antes del domingo, no está enterado de lo que es, le dejo esta imagen que describe bastante bien lo de las obras de misericordia:
jueves, 10 de noviembre de 2016
Año de la Misericordia
Si ud, como yo hasta antes del domingo, no está enterado de lo que es, le dejo esta imagen que describe bastante bien lo de las obras de misericordia:
lunes, 7 de noviembre de 2016
#ElSalvadorSuenaTremendo : Magneto y Mercurio 2016
miércoles, 11 de mayo de 2016
Ser Madre: la esencia en un video
https://www.youtube.com/watch?v=fF2_s5tDn2s
martes, 26 de noviembre de 2013
El 13 de la buena suerte: Sabina, al fin
- Ahí andaba Oscar Ortiz, pero se fue como tres canciones antes del final. Supongo que para no salir “con el montón”. Qué feo ser famoso, se pierde lo mejor.
- Doña Ana Vilma de Escobar estaba en fila 4 creo, como que era niña chiquita, no se estaba quieta, se paraba, se sentaba, fue a saludar a Sigfrido Reyes de beso de mejilla y abracito (ajá y ud militante de ambos partidos agarrándose del pelo con el otro). Hasta se subió a la silla para tomar una foto. Todo mientras el que supongo es el señor Escobar muy correcto ni pestañeaba. La pareja perfecta.
- Hubo backstage patrocinado por la Radio Fuego. Evidentemente no me lo gané. Buuh.
- Es gracioso cuánta gente que conozco del twitter andaba, pero que no pude reconocer porque no tenían gafete con su usuario cual carnet del kinder =)
viernes, 20 de septiembre de 2013
Entre Nubes
miércoles, 12 de junio de 2013
Ejercicio
martes, 19 de febrero de 2013
Sonido a mar
Amo la playa. No esas rocosas con acantilados donde las olas pegan y se rompen con fuerza y furia, no esas de arena negra que parece lodo y se ven sucias.No. Las playas que amo son esas eternas, planas, donde se puede caminar o correr al infinito sintiendo una fina capa de agua transparente bajo los pies, donde la espuma es blanca y en los amaneceres la arena está llena de finísimas piedritas beige de concha triturada, de caracoles emergiendo para sumergirse nuevamente, de conchitas decorando la inmensidad de blanco-gris.
El sonido de las olas es tan tranquilizante, tan libre, tan arrullador.
Nunca había tomado un video de solamente eso: arena, agua y sonido a mar.
Si le gusta tanto como a mí sentir el agua salada y la espuma rodeándolo, seguro lo amará.
Salud!
martes, 14 de agosto de 2012
La vida es una foto
martes, 10 de julio de 2012
In your eyes
jueves, 30 de junio de 2011
30 de junio 1906-1983
Anoche soñé con mi abuelo – tu hijo – y mi madre – tu nieta – que andábamos todos juntos como hace rato no lo hacemos.
Quizá esa fue tu forma de manifestarte esta vez, en la víspera de este día.
Un 30 de junio que cada vez que lo recuerdo, me veo en mi cama, abrazando a mi mamá, diciendo que no quiero ir a la funeraria, sintiendo que no tengo nada a qué ir.
Pero fui, me llevaron, no me podía quedar en casa sola. No había quién me cuidara, ya no estabas tú. No te ví, creo que nunca he visto a nadie en un ataúd.
Debo confesar que hacía ratos que no me acordaba de tí, en este ir y venir diario lleno de actividades que me dejan sin respiro. Pero ahora que llega este día, me doy cuenta que van 4 meses desde que nació Gaby y no la has visitado, como visitaste al peque, aquella noche en que estaba exhausta, sola, cuidando al bebé casi de la edad de ella, y llegaste a taparme para que no tuviera frío. No, yo no creo en fantasmas, en extraterrestres, en apariciones ni en eventos sobrenaturales, pero esa presencia tuya no la puedo negar, la sentí, estabas ahi.
Así que, dondequiera que estés viejita, hoy, me acordé de ti.
viernes, 17 de junio de 2011
Día de un padre
De pronto iba a media cancha, más rápido que al principio, recuerdo haber girado la cabeza y decir “ ¿y cuándo me vas a soltar para ver si puedo sola?”...y entonces te ví, allá en la portería, observándome...llevaba media cancha sola y no me había dado cuenta, no me caía, porque pensaba que ibas ahí a mi lado deteniéndome.
Muchas veces me sentí como abandonada en la vida, que nadie se ocupaba de mí, que tenía que hacer todo por mí misma. Pero quizá lo que en realidad pasó fue eso, que me soltaste, para que pudiera guiar mi propia existencia, vigilando a distancia.
Si quisiera pudiera guardar rencor por los gritos, por tantas peleas en mi adolescencia, por la vez que me seguiste por la casa hasta darte con la puerta que se cerró a mi paso y dijiste “en algún momento tenés que salir”...y no salí hasta el dia siguiente, por no haberme abordado de frente cuando consideraste que estaba en problemas y enviaste a otra persona a que hablara conmigo.
Pero no, no ahora que estás desvalido, no ahora que ya no puedes pelear conmigo, no ahora que necesitas de nosotros.
Prefiero recordarte como el hombre que escribió en una cajetilla de Marlboro dura: “cigarro, te cambio por ejercicio y aire fresco” y nos libró de ser fumadores involuntarios el resto de nuestra infancia.
Es más importante decir, que nos cuidabas cuando nos enfermábamos, que era por vos que los antibióticos estaban a la hora correcta, no importaba que fuera de madrugada; que aprendí de vos a llevar un registro médico de las enfermedades y las recetas y a leer los instructivos de todos los medicamentos y ahora me sirve con mis hijos.
Perdonanos por haberte llevado al Teleférico y no creer que de verdad te enfermaba la altura. Años más tarde supe lo que sentiste, al atravesarme un lago en lancha por amor a otra persona.
Lo único que te reclamo es que no te hayas cuidado, que hayas tenido 3 trabajos y mil preocupaciones silenciosas, que no hayas dormido por tantos años y que como consecuencia hoy no podás disfrutar lo que te merecías después de tanto esfuerzo.
Dicen que me parezco a vos y a tu mamá. Puede ser. De algún lado tienen que venir los colochos.
Feliz día, papá.
jueves, 17 de marzo de 2011
Crónica de un nacimiento anunciado
El viernes 25 de febrero sentía como que tenía que dejar todo listo en la oficina, aun cuando la fecha prevista era el 13 de marzo.
Al final de la tarde, aun me faltaban parte de los dichosos planos pendientes, quitar mis archivos de la computadora y hacer otro par de cosas. Me quedé una hora más para dejar todo listo.
Ese dia en la noche tuve un leve sangrado que me asustó, aunque no le dije a nadie. Me dediqué a observar qué pasaba y nada más sucedió. Tenía la consulta programada con la Dra para el martes. Pensé que sería mejor que me viera el sábado, pero no dio consulta así que iba a esperar pacientemente hasta el martes, ya en la semana 38.
El lunes 28 de febrero llegué a trabajar, iniciando la semana 38. Todo mundo se sorprendió. La agarré tranquila, ya no sentía la angustia del viernes. Estuve en reuniones y dejando que las cosas fluyeran, como si ya no tuvieran que ver conmigo.
El final del dia fue largo, el peque necesitaba equipo de natación y lo fuimos a buscar, luego pasamos a cenar. Estábamos los 3 cansados y llegamos a la casa algo tarde, todavía a ordenar los cuadernos para el colegio del dia siguiente.
1:49 de la madrugada del martes 1 de marzo. Un dolor intenso me despierta. Veo la hora en el teléfono. Intento dormirme otra vez.
Una vez más el dolor. Veo la hora: 1:54. Oh oh, 5 minutos desde el dolor anterior.
Y así fue pasando, de 5 en 5 minutos, hasta llegar a las 3 de la mañana. Debo confesasr que no pensé que se tratara de que ya era hora, si con el peque los dolores empezaron 20 horas antes del nacimiento, asumí que tenía tiempo. A esta hora la cosa pareció retroceder, el dolor era cada 10 minutos.
A las 4 de la mañana, todavía tenía la idea de que enviaría al papá a dejar al peque al colegio y que cuando volviera a lo mejor me llevaba donde la Dra a que me evaluara. Error. A las 4:30 un intenso dolor me provocó vómito y apareció el tapón que cierra el útero. Me afligí y desperté al feliz padre, que casi se cae del susto cuando le dije: "ya".
Me bañé como en 2 minutos - digo yo, entre contracción y contracción - y ya lista tipo 5 am le llamamos a la Dra. Casualmente ella había pasado la noche en el hospital, atendiendo otro parto desde la tarde. Quedamos de vernos en su consultorio en media hora.
Media hora que fue eterna. Cuando quise salir de la casa llegué al carro en 3 intentos, lo que me dejaban avanzar las contracciones que a esa hora eran casi insoportables.
Llegué a la clínica con 8 cm de dilatación. La Dra me contó después que se angustió, no fuera a ser que naciera ahi en el consultorio, pero por supuesto no dijo nada y con toda tranquilidad dijo: "ni hoja de ingreso le voy a hacer, vámos ya para el hospital, me adelanto para avisar a emergencias".
Según la hoja del hospital, el ingreso fue a las 6:06 am.
A los 10 min de estar ahi, la Dra mandó al papá a cambiarse y yo me agarraba de la cama como quien cae al vacio desde el Everest.
Me pusieron el suero y me llevaron casi que volando a la sala de parto. La enfermera me atacó con una sarta de preguntas, a lo cual solo pude estirar la mano y señalar a mi esposo: "pregúntele a él" fue todo lo que alcancé a decir.
A las 6:38 escuché que la Dra me dijo: "vaya preciosa, puje largo". Sentí que cerré los ojos una milésima de segundo y de pronto Gaby estaba en mi vientre, llorando a todo pulmón.
Cortaron el cordón y se la llevó el neonatólogo. El dolor se fue. Desapareció el calor y el sudor. Empecé a temblar del frío y me cubrieron con una frazada.
Hora del nacimiento: 6:39 am.
Ví a la pequeña hasta las 2 de la tarde, hora en la que ya había almorzado - hey, me perdí el desayuno =) - ya había llegado mi madre, mi hermano, la suegra, la cuñada y mi peque adorado, que no fue al colegio y no usó el dichoso equipo de natación.
Y bueno, por la tarde descubrí que había WiFi en el hospital, informé en el Facebook y mandé un par de twitts =)...el vicio, veá.
Llamé a los amigos y familia informando el nacimiento.
Y el resto son 17 dias de historia, con ese angelito tan desado, tan añorado, tan querido, pegadita a mi 24 horas al dia, en el total encierro, a veces en soledad ella y yo.
Llegaste mi pequeña...llegaste al fin.
Somos 4
viernes, 4 de febrero de 2011
8 colocho
Hace 8 años, el 3 de febrero cayó lunes. Lo sé sin consultar ningún calendario, porque fue el dia que viniste al mundo y lo recordaré por siempre.
Ahí estábamos, tú y yo, la noche de ese dia, juntos por primera vez, conociéndonos.
Todo el mundo te vio antes que yo, porque las largas horas de trabajo de parto hicieron que la Dra que te recibió te llevara de inmediato a revisar para asegurarse que estuvieras bien. No hubo la escena de las películas o los programas de TV, donde inmediatamente al nacer le ponen el bebé en el pecho a la mamá.
Ahi estabas, envueltito en una mantita verde de hospital, en una cunita de vidrio junto a mi cama, luchando por desenvolverte y sacar las manos. Jamás has dejado de moverte desde entonces.
Llenaste mi corazón de luz y calor, con tu hermosa sonrisa y ojos alegres, llenaste de alegría una casa medio vacía.
Desde entonces has sido mi amigo, y mientras más creces, más cosas compartimos. Fue una alegría cuando aprendiste a hablar, pues ya podia conversar contigo y entender qué necesitabas o qué querías decirme.
Es increíble cómo avanza el tiempo. Hace 8 años te saqué del hospital pequeñito, y anoche celebramos tu cumpleaños con una película futurista, subtitulada y con banda sonora de música electrónica.
Mi colocho, que peleaste por defender tus colochos en las vacaciones, cumpliendo tu deseo de no cortarte el cabello hasta 2 dias antes de regresar a clases.
Mi chiquito, que me recomiendan para tí música de Enrique y Ana, y tú me mandas a buscarte las últimas de Chino y Nacho, Calle 13, Higway, Juanes y Daft Punk.
Mi pequeño chef, músico, bailarín, futuro director de cine, jugador de BKB, pero sobre todo, un ser humano con un corazón de oro.
Antes de escribir éste, primero leí el post del año pasado y acabé llorando al recordar. Cada año el post ha sido distinto, quizá también porque tú estás en constante cambio y evolución.
Te amo mi pequeño, felices 8 años.
sábado, 1 de enero de 2011
Foto shower
Confieso que con el peque no tuve de éstas, dicen que no agarran aire con este diseño...será?
Y los piecitos tienen ojos y orejas!!!!
Otro gatito...miau!
Porque también las niñas usan celeste...
