Mostrando entradas con la etiqueta baby. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta baby. Mostrar todas las entradas

miércoles, 20 de marzo de 2013

Rompiendo el vínculo

Amamantar a un bebé es un vínculo físico-emocional fuerte, imposible de describir con palabras.


Hacerlo diariamente por dos años, aunque la frecuencia haya ido disminuyendo con el paso del tiempo, es aun más sólido, difícil de romper.

Dado el problema logístico que tuve para la lactancia en mi primer parto, en el que sufrí de mastitis 4 veces, agrietamientos, sangre, dolor y un gran trauma, quería que esta vez fuera diferente, vivir la experiencia de forma alegre, como se suponía que debe ser.

Y así fue.

Gaby parece haber nacido “corregida y aumentada” como dicen, porque para cada cosa que sentimos que podría ser problemático, siempre “le llega su tiempo” y ya, el cambio/evolución está ahí sin menor esfuerzo.

Durante las primeras 12 semanas que estuve con ella en casa mi rutina era pecho durante el dia y fórmula en la noche. Eso permitió que mi piel se recuperara y no tuve tantos problemas de agrietamiento. Eso y que mi doctora particular sí sabía, no como la anterior, y me recomendó una crema de manzanilla desde el inicio. Aun así a sus 12 dias la princesa se hizo vampiro y se enfermó de la pancita porque ingirió piel y agregados.

Me quité la pena de hacerlo en público y era una gran cosa poder, en cualquier lugar, si la nena quería comer hacerlo sin preocuparme de no haber llevado una pacha para preparar.

Cuando regresé a trabajar continué temparno en la mañana, mediodia y para dormir por 3 meses, que luego se extendieron a 5. Para entonces la nena tenía 8 meses.

Quitamos la del mediodia porque ya no podía ir a la casa y mantuvimos mañana y noche. Y claro, los fines de semana todo lo que quisiera.

Mientras más crecía, más lindo se volvía ver sus ojos mirándome, sus manitas tocándome y sentirla dormirse en mis brazos. Estaba más consciente de lo que hacía y lo disfrutaba. Cuando empezó a hablar, “leshe” fue de sus primeras palabras y lo distinguía de “pacha”.

Cambiamos horarios y la toma de la mañana desapareció al primer año.

Quedaron solo las noches. Un rito diario, dormirse tomando pecho.

Me empezaron a decir que ya, que era suficiente, que no debía darle más porque ya no tenía valor nutritivo y había que “desapegarla”.

Más o menos en octubre del año pasado se presentó la situación de que yo debía tomar medicamentos por un largo plazo, medicamentos que se transmitían por la leche y le harían mal. Era una de dos: dejar de darle pecho a los 19 meses o no tomar los medicamentos. Elegí lo segundo. Al fin de cuentas, no era una situación de vida o muerte y encima había sido causada por factores externos. Era más lógico eliminar esos factores externos que privar a mi pequeña de su momento favorito.

En mi mente siempre estuvo desde su nacimento, la meta de los 2 años. Lactancia extendida le llaman.

Pero cada día que pasaba, ella exigía con más fuerza su “leshe” y no sabía cómo hacer para quitársela sin trauma.

En febrero tuve otra cita, de esas que el ISSS te da a los meses. Insistieron en que necesitaba los medicamentos y la Dra, mujer al fin, me dio un plazo para que terminara con la lactancia. Me dejó nueva cita para abril. “2 meses tiene que ser suficiente, hasta demasiado quizá, pero tiene que hacerlo en ese plazo” me dijo.

El 1 de marzo Gaby cumplió dos años.

Me llegó la noche y pidió leche. Con todo el dolor de mi corazón, le dije “no hay, se acabó” Me jalaba la blusa, como diciendo “si ahí está”. Pasó casi una hora, entre llanto e inquietud, para que se quedara dormida sin el pecho.

Cada dia hice lo mismo, diciéndole que ya se había acabado. Tenía miedo de que llorara cada noche, no sabía si yo lo iba a poder soportar e iba a ceder.

Mágicamente, un dia dejó de pedirlo, abrazó su almohada, me abrazó a mí y se durmió.

El dia siguiente repitió el proceso, en lugar de pedir leche, me abrazó para quedarse dormida.

Van 20 dias desde entonces y no ha vuelto a pedir.

Ella es simplemente perfecta. Hace todo a su tiempo.

Vaya, me quedé sin excusa para la tal cerveza/vino/soda  #Plop


PD: se rompió la dependencia de la leche, pero no ha dejado de salir corriendo a abrazarse a mi pierna cada vez que vuelvo a casa. Quizá sí sea cierto que la lactancia forma vínculos irrompibles a largo plazo.   PD2: Este post se publicó simultáneamente aquí y en el otro blog que tengo con otras mamás, por si lo ve por ahí, no es plagio, es intencional la duplicidad.

jueves, 19 de julio de 2012

Atuendos de princesas

Quien fuera chiquita otra vez, para usar estos atuendos...no habían tantas estrellitas rosadas con brillantina cuando yo fui peque.




(post camuflaje, para disfrazar la maraña de pensamientos que tengo en la cabeza)

martes, 10 de julio de 2012

In your eyes

Dos miradas dicen más que mil palabras...ojitos lindos, con pestañas colochas, grandes o chinitos, negros o castaños, profundos como el océano, dulces como la miel, dueños de mi corazón...



...in your eyes
the light the heat
in your eyes
I am complete
in your eyes
I see the doorway to a thousand churches
in your eyes
the resolution of all the fruitless searches
in your eyes
I see the light and the heat
in your eyes
oh, I want to be that complete
I want to touch the light
the heat I see in your eyes...



jueves, 1 de marzo de 2012

1

No puedo creer que la tierra haya completado una órbita alrededor del sol tan pronto...



Si apenas ayer sentía tus pataditas en mi vientre, si apenas ayer caminaba como la luna llena en mis pies hinchados. Apenas fue ayer que te entregaron en mis brazos, envuelta y con los ojos abiertos.


He abierto y cerrado los ojos y dejaste de permanecer sobre tu espalda, para pasar a sentarte perfectamente. Ahora quieres bajar y recorrer la casa de mi mano y tambalearte hacia lo que quieres alcanzar. Siempre sabes, ahi están, en el mismo sitio cada día, esos objetos que despiertan tu curiosidad.


He dormido y despertado y ya tienes más cabello, tus rizos empiezan a formarse, junto a uno hilos rubios que nadie sabe de dónde salieron. Esa mirada pícara que sigue todo cuanto se mueve, que encuentra lo escondido, que me observa detenidamente.


Han girado más de 12 lunas, pero aun tomas de mi pecho con alegría, esperando cada noche y cada mañana para estar ahí, pegadita a mí, para regalarme una sonrisa en señal que estás satisfecha.


Ya no hay pijama de piecitos que contenga esas piernas largas, tus 77 cm ya no caben en la silla de bebé tipo canastita. No, se ha ido la pequeña bebé. Ahora tenemos una bella niña, lista e inteligente, que dice "mama" cuando se queda sola en el corral y que llora de indignación cuando no alcanza lo que quiere explorar.


Mi pequeña...tienes un año.


miércoles, 29 de junio de 2011

Historias con cuento: el extraño caso del frozen mocca

Érase una vez un lunes, que mamá se caía del sueño porque bebé la había levantado a las 4:40 am. Después de trabajar todo el día, mamá sintió que ya no daba más y aun le faltaba, después del trabajo remunerado, el trabajo doméstico no remunerado, así que cayó en la tentación de tomarse un frozen mocca a las 6 de la tarde.

Mamá llegó con super feeling a casa, le dio pecho a bebé, hizo la cena para los demás, revisó cuadernos, puso ropa en la lavadora, ordenó la casa y finalmente, antes de dormir, se extrajo la leche que bebé tomaría el dia siguiente en su ausencia.

El martes mamá no vio despierta a bebé al regresar del trabajo, porque tuvo que pasar por el supermercado a comprar frutas para hermanito y pasar por 2 farmacias buscando otras gotas para bebé – y por cierto que no las encontró - . Mamá encontró a bebé dormida y se sintió triste por no haber visto su sonrisa y sus bellos ojos ese dia.

El miércoles abuelita paterna que cuida a bebé le dijo a mamá: “ayer bebé no durmió nada en todo el día, y estuvo asustadiza e inquieta”...y mamá se preguntó “¿seré yo Señor?.

Mamá, como toda mujer moderna 2,0, antes de tomarse el frozen mocca había leído cuanta información le entregó el google sobre el consumo de cafeína durante la lactancia y concluyó que si, los estudios indicaban que se podía tomar diariamente 1 taza de 8 oz de café, pues que una combinación de café-chocolate de 12 oz a la semana no le haría mal. Pero después de ese incidente mamá se pregunta y se pregunta, si bebé habrá sido afectada por la cafeína o es ya su forma de ser el no dormir durante el dia las 8 horas que se esperan a su edad.

Y entonces, llegó al correo de mamá un artículo de BabyCenter en el que mencionaban, al final, que si se sospechaba de alergias era mejor que mamá evitara consumir alimentos alérgenos para evitar alergias en bebé...y mamá recordó, que desde que bebé nació, ha comido camarones 4 veces, y se volvió a preguntar...¿seré yo Señor?.

Y colorín colorado, el sueño a mamá otra vez le ha llegado.

viernes, 29 de abril de 2011

60

Hoy cumples 60 dias.

Es increíble cómo ha volado el tiempo.


Ya me sonríes, buscas con tu cabecita lo que hay alrededor y ya no quieres pasar tanto tiempo acostada, sino en brazos y más vertical.


Me diste el alegrón pensando que ya habías aprendido a dormir toda la noche, pero la magia te duró 2 semanas y ya comenzaste de nuevo a despertar para comer a las 3 am...y yo vuelvo a desvelarme de a galán.


Te confieso algo? no quiero irme, no quiero volver al trabajo, ya no. Quiero quedarme contigo y tu hermano para verlos crecer. Desgraciadas cuotas mensuales durante los próximos 15 años que me impiden eliminar mi fuente de ingresos.


Pero no, ya no quiero volver ahi. Simplemente no soy feliz.

Es imposible ser feliz cuando estás harta de luchar por lo que te corresponde, cuando todo es conflicto, cuando hay que cuidarse las espaldas a cada minuto.


Cuando nació tu hermano cumplió 84 dias, pude sumar los 15 de mis vacaciones y dejarlo de 3 meses al menos. Tenia una persona que lo cuidaría en casa y al menos la esperanza de que podría venir al mediodia corriendo a verlo y salir temprano por la tarde. Extrañaba lo que hacía, a la gente, mi escritorio bonito, la computadora rápida y actualizada, mi puesto de trabajo con jardín a los dos costados y amplias ventanas...hasta fui a visitarlos antes de volver, a traer unos documentos.


Ahora es distinto, no he necesitado ir porque no me han dejado en paz en estos 2 meses, no hay semana en la que no me hayan llamado de la oficina para preguntar algo. Si apago el celular para que podamos dormir tú y yo sin que nos molesten, me llaman al teléfono fijo que no puedo desconectar. Y si no respondo, siguen y siguen insistiendo. En 24 dias tengo que volver, y siento como si no me hubiera ido. :(


No, no quiero, no quiero volver, no ahi.


En 24 dias tendrás que hacer tus maletas para irte a una guardería, el peque volverá a la guardería y no quiere, empezará mi estres diario por el maldito minuto tarde, la lucha por la hora de lactancia, el espacio casi cerrado sin vista, un equipo de cómputo más lento que mis dos manos, jamás salir a la hora, luchar y luchar por todo para conseguir lo que nos corresponde.


¿Qué hago mi chiquita?, tu hermano dice que quiere que me quede con ustedes, pero que también tenga dinero para conservar mi carro y llevarlos de paseo, para comprarle comidas fuera, llevarlo al cine y a Santa Ana. El agua, la luz, el teléfono y los préstamos no se pagan solos...Incompatibilidades del mundo actual.


Puedo hacer viviendas para los "más pobres de los pobres", carpetas técnicas para instituciones de Gobierno, Gerenciar consultorias de diseño, trámites para aprobación de proyectos de construcción, una niña ordenada, responsable, con iniciativa, que se las arregla sola para venir al mundo a resolver.


Dígame usted que lee, dónde encuentro otra puerta que se abra para estos fines? porque yo, en definitiva, no quiero, no quiero volver.

viernes, 1 de abril de 2011

UNO

Un mes tiene 30 dias convencionalmente, o 31 de vez en cuando, o 28 si es febrero.
Para medir los cumple-mes generalmente se va de la fecha de un mes a la misma fecha del otro, por lo que bajo esa teoría, hoy cumples un mes mi pequeña Gabycita.


Ha pasado tanto en este mes de estar contigo 7/24, que a veces siento que no recuerdo cómo era tu rostro los primeros dias, quizá porque no he dejado de verte ni un solo dia, y siento que tus cambios no son abruptos como pudiera verlos alguien que te ha visitado ocasionalmente.


Has crecido 2 centímetros y aumentado libra y media.


Ya superaste el apelativo de recién nacida, ahora eres oficialmente una bebé.


Ya pasaste los primeros 25 dias, tan peligrosos para las infecciones estomacales. Estás a un mes de tus primeras vacunas, con las cuales ya me sentiría tranquila de "sacarte" de paseo.


Papi te compró pastel, y nos lo comimos nosotros 3, pero indirectamente comiste tú, digo, por la leche =)


Feliz primer mes mi pequeña...felices cada uno de los dias que has estado con nosotros, desveladas y llantos incluidos.

jueves, 17 de marzo de 2011

Crónica de un nacimiento anunciado

Desde la semana 35 tuve la impresión de que la tal semana 40 no llegaría. Mi cuerpo ya no resistiría mucho más. Cada vez era más difícil caminar, la hinchazón era más cada día, el peso subía exponencialmente...en fin, la preocupación latente de que no se daba vuelta para ponerse de cabeza.

El viernes 25 de febrero sentía como que tenía que dejar todo listo en la oficina, aun cuando la fecha prevista era el 13 de marzo.

Al final de la tarde, aun me faltaban parte de los dichosos planos pendientes, quitar mis archivos de la computadora y hacer otro par de cosas. Me quedé una hora más para dejar todo listo.

Ese dia en la noche tuve un leve sangrado que me asustó, aunque no le dije a nadie. Me dediqué a observar qué pasaba y nada más sucedió. Tenía la consulta programada con la Dra para el martes. Pensé que sería mejor que me viera el sábado, pero no dio consulta así que iba a esperar pacientemente hasta el martes, ya en la semana 38.

El lunes 28 de febrero llegué a trabajar, iniciando la semana 38. Todo mundo se sorprendió. La agarré tranquila, ya no sentía la angustia del viernes. Estuve en reuniones y dejando que las cosas fluyeran, como si ya no tuvieran que ver conmigo.

El final del dia fue largo, el peque necesitaba equipo de natación y lo fuimos a buscar, luego pasamos a cenar. Estábamos los 3 cansados y llegamos a la casa algo tarde, todavía a ordenar los cuadernos para el colegio del dia siguiente.

1:49 de la madrugada del martes 1 de marzo. Un dolor intenso me despierta. Veo la hora en el teléfono. Intento dormirme otra vez.
Una vez más el dolor. Veo la hora: 1:54. Oh oh, 5 minutos desde el dolor anterior.

Y así fue pasando, de 5 en 5 minutos, hasta llegar a las 3 de la mañana. Debo confesasr que no pensé que se tratara de que ya era hora, si con el peque los dolores empezaron 20 horas antes del nacimiento, asumí que tenía tiempo. A esta hora la cosa pareció retroceder, el dolor era cada 10 minutos.

A las 4 de la mañana, todavía tenía la idea de que enviaría al papá a dejar al peque al colegio y que cuando volviera a lo mejor me llevaba donde la Dra a que me evaluara. Error. A las 4:30 un intenso dolor me provocó vómito y apareció el tapón que cierra el útero. Me afligí y desperté al feliz padre, que casi se cae del susto cuando le dije: "ya".

Me bañé como en 2 minutos - digo yo, entre contracción y contracción - y ya lista tipo 5 am le llamamos a la Dra. Casualmente ella había pasado la noche en el hospital, atendiendo otro parto desde la tarde. Quedamos de vernos en su consultorio en media hora.

Media hora que fue eterna. Cuando quise salir de la casa llegué al carro en 3 intentos, lo que me dejaban avanzar las contracciones que a esa hora eran casi insoportables.

Llegué a la clínica con 8 cm de dilatación. La Dra me contó después que se angustió, no fuera a ser que naciera ahi en el consultorio, pero por supuesto no dijo nada y con toda tranquilidad dijo: "ni hoja de ingreso le voy a hacer, vámos ya para el hospital, me adelanto para avisar a emergencias".

Según la hoja del hospital, el ingreso fue a las 6:06 am.

A los 10 min de estar ahi, la Dra mandó al papá a cambiarse y yo me agarraba de la cama como quien cae al vacio desde el Everest.

Me pusieron el suero y me llevaron casi que volando a la sala de parto. La enfermera me atacó con una sarta de preguntas, a lo cual solo pude estirar la mano y señalar a mi esposo: "pregúntele a él" fue todo lo que alcancé a decir.

A las 6:38 escuché que la Dra me dijo: "vaya preciosa, puje largo". Sentí que cerré los ojos una milésima de segundo y de pronto Gaby estaba en mi vientre, llorando a todo pulmón.

Cortaron el cordón y se la llevó el neonatólogo. El dolor se fue. Desapareció el calor y el sudor. Empecé a temblar del frío y me cubrieron con una frazada.

Hora del nacimiento: 6:39 am.

Ví a la pequeña hasta las 2 de la tarde, hora en la que ya había almorzado - hey, me perdí el desayuno =) - ya había llegado mi madre, mi hermano, la suegra, la cuñada y mi peque adorado, que no fue al colegio y no usó el dichoso equipo de natación.

Y bueno, por la tarde descubrí que había WiFi en el hospital, informé en el Facebook y mandé un par de twitts =)...el vicio, veá.

Llamé a los amigos y familia informando el nacimiento.

Y el resto son 17 dias de historia, con ese angelito tan desado, tan añorado, tan querido, pegadita a mi 24 horas al dia, en el total encierro, a veces en soledad ella y yo.

Llegaste mi pequeña...llegaste al fin.

Somos 4

domingo, 13 de marzo de 2011

Dia 13

Según los pronósticos clínicos, debiste nacer hoy.

Todo estaba planeado alrededor del 13 de marzo, dia en que según los cálculos de los ginecólogos se cumplía la semana 40, en la que en teoría deben nacer los bebés.

Claro, eso es sólo teoría. Un bebé se considera normal si nace entre la semana 38 y la 42.

La fecha probable del parto FPP se calcula sumando 40 semanas a la fecha de última regla FUR. Lo gracioso es que después de llevar un control sobre fechas, eventos y situaciones relacionadas con concebirte durante un año, justo en junio de 2010 perdí las ilusiones y dejé de llevar la cuenta.
Ya no quería estar pendiente de fechas de o para, de medicamentos, citas clínicas u obligaciones de hacer algo en un momento determinado. "Que sea lo que Dios quiera" me dije un dia. Si había de llegar otro bebé a mi vida, que Él así lo decidiera.
Para julio de 2010, cuando la sospecha surgió y el examen confirmó tu existencia, todos los médicos preguntaban lo mismo: FUR? Y no la tenia, no lo recordaba, así que extrapolé datos y usé la de mayo, última que tenía anotada en mi agenda de Garfield. 6 de mayo era la anotación, asumí 6 de junio y con ello pronosticaron que tu nacimiento sería hoy.
La primera ultrasonografía, en la que se conocieron tus primeras medidas, apuntaba a que por tu tamaño la edad gestacional determinaba que nacerías el 2 de marzo. Debí creerlo.
Sin embargo, todos los planes laborales, financieros, de vacaciones y demás se hicieron pensando en el 13 de marzo como fecha de tu llegada.
Pero claro, desde el inicio nos estás demostrando que tienes tus propios planes. Para qué esperar hasta el 13, si marzo inicia desde el 1?.
Así fue, llegaste el 1 de marzo, como diciendo "soy la primera", y fue temprano, anunciando tu llegada desde las primeras horas del dia.
Hoy, que debías nacer, cuentas ya con 13 dias de estar alegrando nuestras vidas.
Bienvenida hija, en el dia 13.