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jueves, 7 de junio de 2012

De copas que no son de vino y otros usos del alfabeto

Dedico este post a mi querida @NoMienta, quien asegura que las únicas copas de las que tiene información son las de vino =).

Dicen, que un amplio porcentaje de las mujeres no usa la talla de sostén que le corresponde. En general, se diría que es por desconocimiento de su talla real. Yo agregaría también que es por la falta de existencia de prendas que se adapten a todas las denominaciones.

Yo, pasé mi entera adolescencia y buena parte de la temprana adultez usando, en efecto, una talla que no era la mía. Me sentía mal, pues nada me quedaba bien, o flojo, o apretado, o....o.

De pequeña me compraban la ropa en el mercado, sí cabal, del tipo “bájeme ese”. La señora a la que acudíamos vendía los tradicionales Maidenform®, blancos, de tela rígida. Bien sesenteros digo yo. En fin, como todas supongo inicié en talla 32, porque era más bien flaca, aunque no me di cuenta de esa condición hasta que ya no existió, lo cual es materia para post aparte.

El punto es que habían, 32 A y 32 B. El A era más pequeño, así que me tocó B. Y así pasé, del 32 al 34, al 36...y mientras aumentaba en edad, pues las dos razones fundamentales para usar la prenda también crecían. Y nada me quedaba a gusto.

En la edad adulta llegué a pensar que mi talla era 38B y esa usaba. Fue hasta una vez, pasada los 20 y sin hijos aun, en una visita a las Californias, que mi madre me dejó sola en una tienda Victoria's Secret mientras ella entraba a otra tienda contígua. Ahí estaba yo, viendo las linduras de diseños que tenían, lamentándome que de todas formas para qué, si a mi nada me quedaba bien. En eso se me acercó una dependiente, con un su botón que decía “Hablo Español”. Me quería mostrar el modelo más reciente, pero en mi escueta lengua anglosajona le dije: “Thanks, I'm just looking around”. Me insistió y ya no me dio la traducción simultánea, así que le expliqué en Español que nada me quedaba bien y por eso no me quería probar nada, que era por gusto.
“Y qué talla es?” me preguntó. “38B” le dije yo.
“No, ud no es 38B” aseguró con solo mirarme. Sacó una cinta métrica y tomó un par de medidas, luego dijo categóricamente: “Ud es 36DD”. En mi vida había escuchado algo así. Resultó que había un mundo más allá de la B y yo sin saberlo. Me probé uno de la talla sugerida y quedó más que perfecto. Lo malo era el precio: $38 por una lindura, pero no estaba en mi presupuesto. Ya con el dato de la talla, felizmente pasé por un Target por un par de $10 en una marca más modesta, los cuales me acompañaron por años, hasta que la inelasticidad nos separó.

Fui feliz, porque descubrí la verdad, pero triste, porque aquí en El Salvador jamás pasaron de la B. Hasta hoy conozco sólo 1 ó 2 marcas (sí, RAE, le voy a seguir poniendo tilde) que venden aquí en talla D, por supuesto en el almacén en que todos compramos. Pero DD jamás han vuelto a ver mis ojos...bueno, solo cuando han habido encomiendas de allá para acá y aprovecho para pedir gusto.

Todo esto surge por dos eventos: uno, el post de Ivonne María sobre la relación directa entre la letra que a una le toca y la oportunidad de obtener un buen trabajo en los medios televisivos y otro, el anuncio de Multiplaza de que traerán una tienda Victoria's Secret.

Yo fe no tengo mucha. Ya pasó con Sears, por ejemplo, que nos han vendido el nombre, pero no es el mismo contenido/precios que allá. Y cabe decir que comprar Sears allá es ropa de latino, de pobres, y aquí nos lo plantean como aquel caché y exclusividad. Wallmart, otra gran mentira, no traen ni las mismas cosas ni a los mismos precios.

Si me van a salir conque la niña Victoria nos va a vender solo A y B, cuando aquí hay hasta para Fs, mejor nos quedamos con Yolanda Desiré, digo yo.

Ah sí, la otra queja ante la humanidad es que puras cosas aburridas hacen para esas tallas. Todo lo lindo, delicado, en colores, sexy, divertido, es en A y B, condenando a las que sí tienen qué mostrar, a esconderse en blancos y beiges de telas sólidas, tipo abuelitas de los 50's.

Fin del espacio publicitario.

martes, 24 de enero de 2012

Propina - ¿Justa u obligatoria?

Cuando ud va a un establecimiento que sirve comida, dependiendo del “caché” del lugar, usted esperará que le cobren propina, o si no se la cobran directamente, a lo mejor sale de usted mismo dejarla, por el buen servicio prestado.

En general esto se acostumbra en lugares formales de comida, no así en los de comida rápida. Aunque no estaría de más darle un premio por su buen servicio a algunos empleados que se esmeran en hacerle el día mejor a uno.

Pero hay lugares o situaciones en los que uno no esperaría que le cobraran propina.

Un fin de semana de estos fuimos a una venta de gelato, ubicada en Multiplaza. Ya había visto que había un quiosco en La Gran Vía y recientemente apareció otro en Metrocentro. Los precios son los mismos que en otros sitios, entre $2 y $4 dependiendo del tamaño. El helado no es la gran cosa realmente, he probado mejores. Gastar $7.85 en 3 sorbetes tampoco es para hacerlo muy frecuentemente, considerando que en La Nevería pago con uno de $5 y todavía me dan vuelto...y con topping y cobertura de chocolate.

Pero en fin, digamos que “la calidad” del producto lo “amerite”. Digamos.

Ahí estábamos, parados frente al mostrador, con la bebé en brazos, esperando que la dependiente atendiera a otras personas. Cuando terminó con ellos, pedimos los nuestros. El niño quería en cono, los otros no. La señorita intentó poner el helado en el cono, pero la herramienta que usaba no era la adecuada, yo no sé, pero siento que una paleta plana no es lo mejor para llenar un cono, funcionaría más algo que haga bolas, como usan en cualquier venta de sorbete normal y corriente. En fin, lo puso tan mal, que yo sentía que al primer intento de comérselo se le iba a caer, así que le dije al niño que se sentara mientras nos daban el resto.
Luego nos sirvió los nuestros, en envase de papel desechable con una paletita, ni siquiera cuchara.

A pagarle iba y como vio que el niño estaba sentado, me dijo “mejor al final” y yo le dije “no, ahorita quiero pagar”. Entonces me percaté de un rótulo, escrito a mano en un cartón, que decía “los precios no incluyen el 10% de propina”. Elegantísimo.


Me mandó adentro, donde el cajero, quien me preguntó “¿Para comer aquí verdad?”. No – le dije yo – para llevar. Además, ¿cuál es la diferencia?, si me lo ha dado en envase desechable, igual me lo puedo comer aquí que llevármelo.
“Es que si usa la mesa le cobro el 10% más”, me dijo el cajero en tono algo grosero con risa irónica.

Ahi fue donde mi indignación hizo clic y le dije: “pues no, ya nos vamos” Y de hecho, la intención nunca fue comer ahi, es un centro comercial y andábamos dando vueltas pues, si nos sentamos fue para que no se cayera el mal preparado cono.


“Es que es política de la empresa si se sienta cobrar propina” me dijo.
Le dije que me parecía un robo y un descaro, esperamos parados, nosotros mismos llevamos el producto, nos sirvieron en empaques desechables sin ni siquiera cubiertos y un producto mal hecho, ¡¿a cuál buen servicio querían que retribuyéramos?!

Jamás, pero jamás, volvemos a ir. Ni a ese ni a ninguna de sus sucursales. No me acordaba del nombre del lugar, hasta que ví el voucher y es Koffee Mix.
Es risible, en La Fábrica de Gelato tienen juegos para los niños, mesas adentro con AACC, mesas afuera....ahí compramos el gelato y luego nos quedamos hasta dándole de comer a la bebé y nos tratan con toda la amabilidad del mundo...y jamás nos han reclamado costos adicionales!!!!

Hay otra venta de gelato en Las Cascadas, chiquitita, con unas sillas comodísimas, una dependiente super amable y el sabor es mucho mejor, igualmente sin costos agregados.

¿Competencia? Sí, que la libre competencia les enseñe a tratar bien al usuario.

miércoles, 4 de enero de 2012

Carro viejo - placas nuevas

Feliz cumpleaños, me dijo el VMT...le toca pagar tarjeta de circulación y placas nuevas. Mñe.

El en el 2009 fueron la tarjeta, la licencia, el DUI porque fue de tan buena calidad que mi firma se desprendió del documento.


El año pasado la tarjeta y el DUI otra vez por renovación obligatoria.

Y este año, las placas traían cola, porque lo que estuve retrasando por 4 años, terminó por ser inevitable: el cambio del parabrisas delantero.

Desde que anunciaron el cambio de placas y que no aceptarían daños en el parabrisas pensé: ya lo voy a ir a cambiar, antes que sea diciembre.

Pero no, pasaron todos los sábados del mundo, llenando otros compromisos, hasta que llegó el tan temido fin de año y con el vidrio quebrado. Así que le pregunté a alguien que me dijo una gran mentira: “en lo que leí el periódico me lo cambiaron”.

Me voy yo de inocente – y no porque ese sea el día de mi cumpleaños – a la sucursal más cercana a cambiar el vidrio. Según yo, iba a salir de ahí, me conduciría a Lourdes, pasaría por unos bancos, almorzaría con unas amigas, iría por unas compras, me tomaría un café y regresaría felizmente tipo 3 de la tarde a mi casa a seguir cuidando a mis retoños.

Error. 9 am llegué a la vidriería. “Dos horas le faltaría para que sea su turno” me dijo amablemente la dependiente. Le comenté lo del periódico y agregó “mmm, qué raro, sólo que lo haya leído dos veces”.
En fin. Saqué el ipod y me senté. Inicié por pasar la agenda del teléfono a la agenda del ipod, pues me acordé de la vez que se me quedó el cel en la casa y tenía que llamarle a alguien que no me podía el número y no lo tenía anotado en ningún lado. Como 4 números había pasado, cuando me empezó a doler la cabeza, por el olor del silicón.

Me salí a la calle, para al menos respirar mientras esperaba. Ahi me tocó platicar con un señor, campesino de esos con pisto, de sombrero, en un gran pick-up con mataburros que lo habían regresado del centro de entrega de placas de Nejapa porque el vidrio estaba quebrado. Su hijo, un bicho de esos en camiseta tipo centro, con gorra y cadena de oro gruesa, se quería ir detrás de mí hasta el centro de entrega de placas, porque decía que no conocía de regreso. Lo único es que yo iba para Lourdes, así que no se iba a poder, le dije. El ingenuo conductor tampoco había tomado en cuenta que yo me iba a ir antes que él de la vidriería y que ni modo que me esperara a que fuera su turno y que le arreglaran su vidrio sólo para servirle de guía. Ja ja, dos hombres vrs una mujer sola, como no.

En eso empezamos a mandarnos mensajes de texto con la persona con quien iba a almorzar. Regreso ella más rápido de Santa Ana que en lo que me cambiaron el vidrio. Agradézcole infinitamente que me haya iluminado el entendimiento y dicho que almorzara antes de irme a Lourdes. Yo en mi ofuscación me iba a ir sin comer con tal de volver temprano.

A la 1 estábamos almorzando.

Después de seguir los rotulitos y preguntarle a una señora que vendía pasteles, llegué al lugar de los hechos.

Hacen la inspección en el modo más impersonal que pueden, tipo robots los chavos con un su dispositivo como agenda electrónica en la mano.
Tenemos un problema, me dijo. No le enciende un stop.

El mundo se me hubiera venido encima, de no ser porque en el camino vi que a dos cuadras había un taller donde felizmente decía “Se arreglan luces”. Salí del lugar. En la puerta unos niños en bicicleta, bien listos ellos que me veían retirarme sin las placas nuevas me preguntaron si eran las luces y me dirigieron al taller que ya había visto.

El mecánico, que más bien tenía plante de bicho noviero vacacionando, sacó un foquito, lo cambió y me dijo “$5”.

Regresé. Todo bien, le vamos a tomar una foto al vehículo, me dijeron. Luego me pregunta: “¿Puede quitar las placas usted, o va a pagar el servicio?”. Y bueno, ya sabía que costaba $2 y de al menos 2 hombres habían pagado, así que no me iba a dar pena, véa. Pero yo pensaba que era gente particular que se estaba ganando ese dinero, y no, me dio un ticket del VMT que tenía que pagar en ventanilla.

Hice la fila, me dieron el plástico y las latas, ah sí, y la tal calcomanía. El mismo maitro que quitó las viejas puso las nuevas y ya, de regre para seguir arreglando el mundo. Lástima que ya eran como las 4 pm.

Total balance

Cambio de vidrio $70
Tarjeta + placas $70
cambio foco $5
“servicio” $2

Bien gracias, $147 cortesía del GOES. Adiós aguinaldooooooooooooo.

Nadie sabe para quién trabaja.

Al menos pude ir en el mes que era, porque cobran $5.71 por cada mes o fracción que pasa si uno no las retira oportunamente.

Por cierto, si ud es de los que cumple entre enero y mayo, mida el vidrio de su carro para ver si pasa lo de las grietas. Tienen un rótulo donde dice que se permiten 30 cm medidos desde cada lado hacia adentro en los cuales pueden haber daños. El rectángulo que queda dentro de esa demarcación debe estar totalmente bien. El mío no tenía remedio, era rajadura de punta a punta.

viernes, 8 de julio de 2011

Autoservicio: el suplicio nuestro en cada mordida.

Señor dueño de franquicia de restaurante: si va a meter en el lío de tener autoservicio, al menos hágalo bien!.

¿Cuál cree usted que es el fin último de una persona de usar el autoservicio? Algunas respuestas pueden ser:
.......Estoy tan cansado que no quiero ni bajarme del carro.
......Tengo poco tiempo y no puedo perderlo buscando un parqueo
......Me muero del hambre!
......Ya voy tarde al trabajo-casa-colegio
Cualquier combinación que se le ocurra de las anteriores.

Partiendo de esas opciones, muy probablemente la gente que pasa por el autoservicio quiere:
......Por principio, no andar dundeando buscando el círculo de hoyitos por donde debe hablar.
......Que esté disponible lo que lleva en mente pedir (y si está exhibido en el menú de autoservicio, es su obligación que haya)
......Que le atiendan con rapidez, tanto en tomar la orden, como en efectuar el pago y entregarle el producto.
......Que le den justamente lo que usted pidió y como lo pidió.
......Que si hay cola y ya le sirvieron su producto, pero al de adelante no, los dependientes se las ingenien para que usted pueda irse lo antes posible porque pues, ya no tiene nada que estar haciendo ahí.
......Y de ser posible y si no es mucho pedir, que las personas que lo atiendan tengan una sonrisa o en caso fortuito, al menos que no estén empurrados.

Visto loa anterior, hago mi ranking de autoservicios a cual más deficiente, al menos en los establecimientos que por A o B motivo he visitado.

El premio al peor autoservicio se lo discuten en penaltis el Quiznos y el Mr Donut ubicados en el Boulevar de los Héroes...tiremos la moneda...y el ganador es....

Mr Donut, sucursal Los Héroes, y hasta donde yo sé, el único que tiene autoservicio. Corríjame si me equivoco.
Ahí el tiempo no importa, si algo lo puede hacer perder su valioso tiempo, existirá en ese mágico mundo que le pone como primer obstáculo el desafortunado diseño vial,que lo obliga a atravesarse el estrechisimo parqueo para llegar al autoservicio, lo cual incluye por supuesto, soportar las maniobras de la niña, señora, bicho, maitro, que está justamente aprendiendo a estacionarse bajo la fantástica guía de un vigilante de restaurante. “Enróllese recto, dele dele, avisa, ahí nomás, endrezcalo” y el típico golpe en el baúl son algunos de los aderezos.

Usted inocentemente llega al sitio donde tiene que hablar, pacientemente dice “hola, hola, hola” y nadie responde. Lo que usted no sabe, es que no hay una persona destinada al autoservicio, y la niña que anda el audífono y micrófono probablemente esté con un plato en la mano intentando despachar en el mostrador a la señora con 3 niños que no se deciden de qué sabor quieren la dona o si los convencen de tomar sopa (Doy fe que sucede, no con 3, pero sí con 1).

Cuando la voz lo despierta, pide usted la empanada de queso que lo llevaba suspirando, o para lo que le alcanzaba, y ya, ordenó.

Pasa a la siguiente ventanilla. Ve el espacio de la caja, tan amorosamente diseñado por el arquitecto para el autoservicio, vacío. Porque claro, la niña del audífono sigue allá adentro, sirviendo un jugo con el hielo aparte o una sopa bien cliente. Pasan 5 minutos, usted mejor apaga el carro. Ve acercarse a la señorita con sonrisa nula que le dice “fíjese que no hay de queso, no la quiere de pollo?”.

Sus esperanzas e ilusiones se derrumban, pero igual, lo mata el hambre, no tiene tiempo y ya perdió 5 minutos mínimo, así que asiente y ordena la de pollo. ¿La quiere caliente? Le preguntan. “Un poquitito” dice usted, porque su objetivo es comérsela ya y el calentado es en el ingrato microondas.

La chica se retira...no le dijo cuánto es. Usted saca más de un dólar, por si acaso.

Pasan otros 5 minutos. La joven vuelve, con la bolsita blanco-café-naranja. Le toma el dinero y usted no sabe si esperar vuelto o irse. Sí hay vuelto, se lo dan con la factura.

Con el hambre devorándolo a usted y no a la inversa, saca rápidamente la empanada de la bolsa y descubre con horror, que se ha generado una quemadura de primer grado en los dedos, porque la desgraciada empanada está hirviendo. En ese momento pasa por su mente la típica frase rezongona de “¿qué parte de poquitito no entendió?”.

Se va, con menos tiempo, molesto, y con hambre, porque ese chunche no es comestible hasta dentro de, al menos, 5 cuadras.

Bravo Mr Donut! La gran variedad.

Con el fin de no mezclar comidas incompatibles, pero sobre todo para no aburrirlo, dejamos la Quizstory para el próximo post.

Provecho!.

martes, 28 de junio de 2011

Mientras usted dormía, reparamos esta vía.

Y bueno, como dicen, a Funes lo que es de Funes y a Herson lo que es de Herson . **




** Léase "Gerson" enmendado VALE. (Y porque poner Manuel Orlando Quinteros Aguilar iba a resultar muy largo)




Si bien en términos generales la administración Funes nos está debiendo – ejem, ayer tuve que comprar mi primer tambo de gas a módicos $16.30 – hay Ministerios que están haciendo cosas nunca vistas.

Uno de esos es el MOP con la rehabilitación profunda de las vías.

Tengo 6 años de andar manejando, principalmente en el AMSS, y nunca había visto que una calle la recarpetearan completa, incluyendo la señalización. Siempre el mismo trabajo de tapar un hoyo hoy, para que se destape mañana, baches rellenos más altos que el resto de la vía que se convierten en micro túmulos anti amortiguadores, líneas blancas y amarillas literalmente borradas, hoyos, mega hoyos, cárcavas..

La primera vía rehabilitada profundamente que he podido constatar es la 49 av sur, que ha quedado, realmente, bien bonita. Se siente rico ir bajando desde el hermano lejano, todo planito, negrito contrastante con las líneas amarillas dobles nítidas, es como ir volando hasta que....llega uno al Mágico y se acaba la magia. Supongo que algo le planean hacer a ese tramo, pues mientras he dormido esta semana, han estado “rayando” la superficie de cemento. Asumo también que el proceso de reparación debe ser distinto por tratarse de concreto y no asfalto.

MOP tú muy bien.

Señor conductor que, a pesar de estar super marcadas las dos lineas amarillas frente a lo que era – o a saber si todavía es- la sede de un partido político sobre la 49, todavía intenta cruzarlas, tenga un poco de conciencia, pues ya no tiene la excusa de que estén convenientemente borradas las referidas líneas. Y no, no importa que cruzar ahí haya sido la costumbre por mucho tiempo. Está prohibido y por algo es, no por capricho. Si necesita entrar a la callecita esa, haga algo útil: piense, y determine por dónde se tiene que ir para hacerlo correctamente.

Yo lo entiendo, que con una calle tan chiva, dan ganas de ir tipo carretera a 90 km/h. Pero no, detengámonos y recordemos, que el límite en ciudad es de 50 km/h y que particularmente en esa vía, entre la pasarela de la terminal y la gasolinera por la Flor Blanca, al peatón le da por cruzarse sin el menor cuidado.

Estoy esperando las líneas blancas y amarillas en la Jerusalén. A ver si la próxima vez que pase ya están pintadas y se ve bien bonita como la 49.

martes, 31 de agosto de 2010

Estatus Arroba de Oro: Inscrita

Fuente de la imagen www.arrobadeoro.com

Y bueno, casi al último día (ayer), pero finalmente me inscribí en el certamen de Arroba de Oro

El año pasado no me di cuenta, pero en el 2008 participé y me emocionó quedar de finalista.

No gané, pero fue una bonita experiencia ir al evento, conocer otras gentes y darse cuenta que el mundo del internet es inmenso y con muchas áreas por explorar y explotar.

En el evento conocí al señor que creó un portal para promocionar El Salvador y sus comercios y hoy es bastante conocido y ha crecido mucho.

Hasta este momento hay 58 blogs inscritos, al único “conocido” que me encontré fue Ejecución Estratégica, de nuestro amigo Wirwin, quien ha vuelto “con todo” a la blogueada y lo demuestra con su inscripción.

A ver que nos depara el destino este año!

lunes, 24 de mayo de 2010

¿Pensando en comprar carro usado? (parte I)

Quiero hacer este relato para aquellos que estén considerando comprar un carro usado y que no tengan idea de por dónde empezar a buscar y cómo.

En principio, existen dos opciones: que el carro sea de agencia, o que sea “traído” (generalmente de USA).

Si es de agencia, algunas cosas que usted deberá preguntarse son: por qué lo venden, la cantidad de dueños que ha tenido, si lo han chocado, dónde le daban mantenimiento.

Yo, en términos generales, parto del hecho de que nadie vende un carro porque esté bueno y le guste. Ceería que la mayoría de las veces la gente decide venderlo porque muchos problemas le da y prefiere que los problemas los sufra otro. Difícilmente un vendedor le será sincero, aunque hay excepciones.

Conozco gente que tiene sus recursos y como costumbre cambia los carros cada cierto tiempo, tipo cada 3 años, para que no se le hagan viejos y no se devaluen demasido.

Hay otros, menos afortunados, que sacan un carro de agencia creyendo que lo pueden pagar y al poco tiempo lo ponen a la venta porque no salen con las cuotas. Error, porque desde que lo saca de la agencia y lo pone a rodar, el vehiculo se deprecia maravillosamente, haciéndole perder en su inversión. Pero en fin, este parece ser el mejor vendedor, ya que no lo vende porque esté malo, sino porque necesita librarse de la deuda.

El típico “lo vendo porque ya me aburrió y me quiero comprar otro más reciente” es de evaluar, fíjese en el vendedor, porque hay algunos a los que se les notará de manera fluorescente y parpadeante la mentira.

Ventajas de un carro de agencia:
En este país los choques estrepitosos como los de USA son menos numerosos, por lo que las posibilidades de que el carro haya sido chocado con un daño irreparable son menores.

En ocasiones es posible rastrear el tipo de mantenimiento que se le ha dado y el uso que le ha dado el dueño, en especial si sólo ha sido uno.

Desventajas:
Aquí nos tratan como consumidores de tercera, lo que en USA es de rigor, aquí es opcional o “extra”, lo cual implica un precio mayor y a veces la gente no lo compra. Ejemplo: las bolsas de aire. Pueden salvarle la vida en un accidente, para un gringo no es cuestión de si lo quiere o no, es que las debe de traer. Aquí la mayoría de versiones “básicas” no traen, tampoco barras de seguridad laterales.

El automático nos lo venden más caro, cuando en el mercado gringo el estándar es más caro, porque claro que ellos prefieren la versión cómoda en sus maravillosas trabazones de horas y millas.

En algunas marcas, nos venden de agencia las versiones ensambladas en otros países y no en el original, como el Nissan Sentra, que al menos cuando yo investigué, la versión gringa era de Japón y la versión latinoamericana era de México. En cuestión de estándares de calidad, yo le confiaría más al honorable Samurai.

En el caso que sea traído, las combinaciones son mayores, lo dejaré para el post parte 2, para no aburrir.

jueves, 15 de abril de 2010

In memorian...Teniente del Cuerpo de Bomberos

No sé si usted se enteró, no sé si lo conocía.

Yo no lo conocía personalmente, pero por motivos de trabajo he tenido relación con la gente del Cuerpo de Bomberos desde hace años y podría decir, con conocimiento de causa, que todo el que labora ahí tiene un alto espíritu de servicio, realiza su trabajo con alegría y orgullo y son realmente, grandes seres humanos dignos de admirar.


En el incendio de Sagrisa de ayer falleció un teniente del Cuerpo de Bomberos de El Salvador.

Me da tristeza. Como dije, no lo conocía, pero es lamentable que un ser humano de su calidad fallezca en el desempeño de sus labores.


Un abrazo fraterno a toda la gente del Cuerpo de Bomberos y condolencias a la familia.

Q.E.P.D.

miércoles, 7 de abril de 2010

Ni se le ocurra

Hoy recibí un anuncio de un almacén local, con promociones para el día de la madre, y venía la siguiente imagen:

Diosguarde! Ni se le vaya a ocurrir.

A las mamás se les regalan zapatos, carteras, maquillaje, viajes, vales para spa, carros, computadoras, cámaras digitales, ipod...no platos y vasos!
Las vajillas se regalan para las bodas oye...
PD: yo quiero zapatos!!!!!!! (Hay unos skechers blancos de $70 que me están haciendo cosquillas hace meses ja ja ja)

lunes, 11 de enero de 2010

Y de renovar el DUI líbranos Señor

No tengo bola de cristal, pero no hacía falta ser Nostradamus para pronosticar que la renovación del DUI iba a ser un desastre. Como decía Aniceto: “yo te lo dije Chele”.

En diciembre pasado tuve la desgraciada necesidad de reponer mi DUI, ya que el que me proporcionaron 7 años atrás estaba desteñido al punto que ya no salía el número en las fotocopias, aparte de haberse levantado la parte de la firma – misma que remendé con un pedacito de scotch – y por lo tanto ya no me lo querían “agarrar” en los bancos para hacer retiros o cambiar cheques.

Entonces, como gato arañando árbol para que no se lo lleven de la casa, postergué lo más que pude el desafortunado evento, sin embargo en diciembre, impulsada por la necesidad, acepté que tenía tiempo de realizarlo – aunque irónicamente no el dinero – como producto de mi part time job.

Iniciada la campaña para renovar el documento, pensé que mejor me esperaba al 4 de enero a que abrieran un Duicentro más cercano a mi lugar de residencia y así además de reposición era renovación...pero no, no se podía. Según me dijeron, para sacarlo en el 2010 tenía que esperar al mes de mi cumpleaños – o sea diciembre – y que al sacarlo en 2009 no me darían renovación, sino reposición y tendría que renovarlo siempre en diciembre de 2010.

Resignada a pagar doble los $10.31 con un año de diferencia, ya que no podía esperar un año más a riesgo de que no me permitieran cobrar el salario en el banco, me quedaba la decisión de dónde acudir.

Entre la disyuntiva de ir a Santa Ana a sacarlo en combo con otros trámites que debía hacer por allá, aventurarme a conocer la sucursal de Santa Tecla que ni idea de dónde era o de plano aventarme a buscar parqueo en los alrededores del parque Cuscatlán, la necesidad y las circunstancias me llevaron a lo último.

El primer round fue superado, al encontrar una cuadra abajo un parqueo de esos pagados, donde lo dejé por módico $1 la hora.

Segundo encuentro: entrar al recinto. En ese entonces no había cola, ahora digamos que le da la vuelta a la esquina. En la puerta estaba un malencarado empleado de DOCUSAL, quien allí en la acera literalmente me detuvo y me pidió que le mostrara los documentos, si van a aplicar ese procedimiento con las 400 gentes diarias que llegarán para la renovación...esteeee, pues, les dará la navidad en enero.

En la puerta – sí, allí abajo del cargadero – estaba otra señorita que me tomó los documentos y me indicó sentarme a un costado. El espacio en el Duicentro de San Salvador era de unas 20 personas – o sea, había esa cantidad de sillas – y estaba a un 50%, o sea, estimo yo que junto a mí habían unas 10 personas esperando.

Mi trámite además de la repo, incluía el dichoso cambio de apellido por aquello de los actos notariales, por lo que tuve que llevar mi partida “marginada”. Yo veía que pasaban todos los que estaban sentados, incluso los que llegaron después que yo, y a mí no me llamaban. Al buen rato – me dio estress estar viendo el reloj – me llamó una señorita con blusa de DOCUSAL, o sea, era empleada antigua, y me presentó a una niña bien bonita, muy bien presentada, maquilladita, cabello planchado, con sus joyas ella, bien divina...pero despistada como ella sola. La empleada antigua le explicaba paso a paso lo que tenía que buscar en la partida y trasladar al formulario...les juro que me dio tal desesperación, que estuve a punto de agarrarle los papeles y llenarlos yo. ¿Ha visto al Dr. Merengue cuando se sale de su cuerpo para decir algo? Haga de cuenta. La bicha literalmente daba vía...y lástima. Aunque hay que admitir que daba lástima con la mejor sonrisa que podía.

Desde ahí supe que mejor apartaba el otro dólar para parqueo, porque la cosa iba para largo.

Luego me llamaron de “adentro” y llegué al siguiente paso “toma de datos”. Allí, otra chica en entrenamiento pero con peseta más de entendimiento, me recitó mi nombre, dirección, fecha de nacimiento, nombre de mis padres y mi sabor favorito de sorbete, para que corroborara si todo estaba bien.

Luego vino lo crítico: “ponga el pulgar de la mano derecha”...”no le lee la huella, no le haga fuerza, póngalo otra vez”...”¿tiene dañaditas las manos, verdad?, póngalo de nuevo”...historia que se repitió con cada uno de los 10 dedos, ya que mis dulces manos aquejadas de dermatitis atópica, se resistían a dejarme registrada en el sistema. Hace 7 años que lo saqué por primera vez quizá no lo padecía, porque no tuve problemas con las huellas.

Arriba, en la pared, había un rótulo que rezaba “Estimado Usuario: se le comunica que a partir de este punto el tiempo del trámite es de 60 minutos”...=S

Escanearon la partida, la guardaron, el sistema la sacó, volvió a ingresar...y me remitieron al paso siguiente: la toma de huellas.

Ejem, sí, otra vez la plática sobre lo “dañaditas” que tenía mis huellas. Le toman con tinta y para ponerlas en un papel cada una de las 10 huellas. Se me fueron todos los colores cuando la chica mencionó algo sobre una constancia de dermatólogo...¿what?...no, yo no iba a regresar otra vez a iniciar el proceso y no iba a ir a pagar $30 para que un dermatólogo me certificara lo que ya sé, que tengo dermatitis atópica, que mis dedos se resecan y que a saber por qué rayos los lectores de huellas no se llevan conmigo...eso y la gran cantidad de estática que tengo, pero eso es otro pisto.

Superado ese punto – supongo que mi cara de “por favor no me haga regresar” y el criterio del jefe funcionó – me mandaron a la trágica toma de foto. Pues sí, uno tiene su estilo, pero si lo mandan a que se quite los aretes, se haga cola con unos hules que tiene allí y se “aparte” todo el cabello del rostro...pues...digamos que es la foto en la que menos me parezco a como me pudiera ver a la rápida un policía y reconocerme si cometo un crimen...gracias Docusal, delinquiré a gusto.

Cuando estaba en la cola para retirar el documento, me dieron un papelito para que llenara mis datos, con lo cual me iban a llamar para hacerme una encuesta sobre cómo me pareció el servicio...sí, claro, yo estoy de acuerdo en que me despierten un sábado a las 7 de la mañana para preguntarme insensateces...no lo llené, para eso tengo blog y aquí está mi opinión señores de Docusal.

Y ya, creo que me tomó casi 2 horas la vueltecita...y no estaba lleno, no había cola...se imagina ahora que lleguen 400 ejemplares diarios? Dicen que el primer día hábil de las renovaciones -04 de enero de 2010- , el Duicentro de San Salvador, ese mismo al que yo fui, colapsó y tuvo que cerrar por 3 horas.

Y entonces concluyo que tenía yo razón, cuando salí de ahí y enmedio de un suspiro dije “van a dar lástima en enero”.

Que lo siento por los que cumplen años en enero – saludos Dr Hernández – y quizá todavía en febrero, colada en la que se va mi santa madre, espero que cuando yo vuelva a ir en diciembre, ya hayan agarrado el paso.

Feliz renovación de DUI.

PD: este relajo es más con fines electorales. Añoro aquellos tiempos de “Salvadoreño para votar, necesitas tu carnet electoral”, el cual saqué como 3 veces, por todas las que me asaltaron y lo perdí, sin pagar un cinco, en las cómodas instalaciones de la Alcaldía de Santa Ana. Ahh tiempos aquellos.