Tenga paciencia que este post es largo...pero la indignación es de un tamaño similar.
Mucho se ha dicho en las redes sociales y en los medios acerca de su talento, de que si lo tiene o no.
A mí eso no me preocuparía mucho. En un pedacito de la canción se le escuchó que si tiene voz, dicen que la semana anterior no lo hizo mal, pero, en las circunstancias que se dieron el domingo, la cantada fue lo de menos.
¿Cómo es posible, que te manden a un concurso internacional y hagás “berrinche”? Berrinche hacen los niños de 3 años, pero a los 4 se les quita solito, porque es una etapa normal del desarrollo de la personalidad, en la que el niño está probando su entorno a ver hasta dónde puede llegar sin que lo detengan. Está aprendiendo a conocer límites. Pero esta niña dista mucho de tener 3 años. Es una adolescente casi adulta...que nos dejó ver tan, pero tan mal parados con su actitud de niña fresa, que da pena ajena realmente.
“Es que...no sé...es que...como que la canción no...como que esa canción cualquiera la puede cantar”.
Arrogancia, prepotencia, burla ante una cantante que para bien o para mal es de la nacionalidad del país donde se realiza el concurso. Quiso hacer menos a Paulina Rubio, pero se le olvidó que la chica dorada lleva 25 años de carrera artística y que mientras el resto de nosotros jugábamos en el kinder, ella dejó su infancia en las escuelas de talento de televisa. Aquí a eso se le llama sudar la camiseta, o echar v..., como le parezca más salvadoreño decirlo. Con esa trayectoria, te podés dar el lujo de hacer duo con Pitbull ¿y qué pues?.
Un señor dijo en la radio, que nos hizo quedar mal porque el salvadoreño no es así, el salvadoreño no se ahueva con los retos, el salvadoreño le echa ganas, el salvadoreño se rebusca. Lo que no vio el señor es que esta niña sí representa a un tipo de salvadoreño. Y eso es lo preocupante.
Daniella dejó clara la forma de ser de la generación actual de jóvenes, esos que Diosguarde van a dirigir el país en el futuro, esos que nacieron con todo, nada les ha costado y creen firmemente que les deben dar todo por el simple hecho de existir.
Esa es una de las principales alertas de las lineas de la educación familiar de hoy: nuestros niños y jóvenes no quieren ganarse las cosas, quieren quedarse ahí sentados esperando a que les lleguen sin el más mínimo esfuerzo. Dan por hecho que lo merecen todo, porque, y para qué los trajimos al mundo pues? Ellos no pidieron nacer.
Que cante o no, bah, pudo haber tenido una mala noche, pero la actitud fue recurrente y lo demostró desde la etapa de preparación en la semana.
Las críticas fueron duras – y eso que no estaba Lolita Cortez, sino cae con soponcio – y ojalá que esta niña las pueda capitalizar para su beneficio.
¿Qué le dijeron?:
La crítica machista-discriminadora de Gaitán: “lástima que eres tan linda”. Entre líneas: estás bien buena y si por eso fuera yo te pasaba, pero es un concurso de canto.
Moraleja: sos rubia y bonita, y eso te sirvió para ganar un concurso de belleza, pero la belleza es efímera y no te va a durar para siempre, no puedes basar tu éxito en ella.
La crítica recatada académica, Olga Tañón: “Se nota que no te gusta la canción, pero el reto es hacerlo bien aunque no te guste”. Moraleja: Niña, el mundo real no es color de rosa Barbie Girl, cuando seas profesional no vas a hacer únicamente lo que te dé la gana, de hecho, la gran mayoría de cosas que uno hace en su vida adulta no le gustan, por eso se llaman deberes y responsabilidades.
La crítica que dio en el punto de fondo- Gabito (este tipo es simplemente directo para hacer sus comentarios): “(aparte que le dijo abominable), la carrera de estos jóvenes es incipiente, les hacen el favor de presentarlos en televisión internacional y se comporta así”.
Moraleja: niña, bajate de la nube y trasladate al mundo real. La arrogancia no te va a llevar a ningún lado.
¿Cree usted que Miley Cyrus, Selena Gómez y Britney Spears son adolescentes (bueno, la últilma ya es adulta) que ayer dicidieron cantar y hoy tienen el gran éxito? Qué va!. Desde chiquititas han sacrificado muchas cosas para llegar a donde están, lo que pasa es que uno las ve cuando ya están en el top.
Yo entiendo a Gabito, está desde la primera generación de La Academia, vio a Miriam cantando “Costumbres” con el aplomo de la Lupe D'Alessio, vio a Yahir cantando “Alucinado” mil veces mejor que Tiziano Ferro, vio a la gordita rubia que ya no me acuerdo el nombre, con un trozo de voz cantando lo que le ponían. Cómo no le iba a dar indignación al hombre al ver la dejadez que tenía enfrente.
Si en la vida te tocó barrer, barré lo mejor que podás. Esta niña cantó con actitud de “OMG, soy demasiado talento para esta pinche canción”. (agrege un “osea, no?” Ahí enmendio).
Teorías de conspiración, a la orden. Dicen que el casting de aquí fue arreglado, que el apellido pesa, que desde el inicio se sabía que ella iba a ir. A saber. A mí se me ocurre la teoría malévola de que a lo mejor, a la bicha los papás la mandaron obligada, y pensó: a la primera oportunidad que tenga, la riego y me voy de regreso a mi casa y a mi vida normal. La otra posibilidad, y que de plano es la peor, es que ella realmente sea así y tenga nubes en la cabeza.
Y bien, yo no estoy viendo el programa. La primera y segunda generación las ví porque el peque estaba “tierno” y no nos quedaba de otra que estar temprano en la casa como niños buenos. Me enteré porque es literalmente noticia nacional y anoche ví el video en youtube (disculpe la malcriadez que no le deje el link), el domingo habíamos visto esa parte sin volumen en un restaurante, y la sola cara de Gabito bastaba para que a uno le picara la curiosidad por saber qué ondas ahí.
Entonces, qué fue de los otros dos niños? Ya cantaron? Ya los eliminaron? Especialmente me gustaría saber cómo le fue al de Usulután, por aquello de la diferencia cultural implícita.
Sin menospreciar al niño de Morazán...es que les aseguro que a King Flip no lo hubieran eliminado, porque a ese bicho lo que le falta en voz le sobra en actitud y ganas.


