miércoles, 4 de enero de 2012

Carro viejo - placas nuevas

Feliz cumpleaños, me dijo el VMT...le toca pagar tarjeta de circulación y placas nuevas. Mñe.

El en el 2009 fueron la tarjeta, la licencia, el DUI porque fue de tan buena calidad que mi firma se desprendió del documento.


El año pasado la tarjeta y el DUI otra vez por renovación obligatoria.

Y este año, las placas traían cola, porque lo que estuve retrasando por 4 años, terminó por ser inevitable: el cambio del parabrisas delantero.

Desde que anunciaron el cambio de placas y que no aceptarían daños en el parabrisas pensé: ya lo voy a ir a cambiar, antes que sea diciembre.

Pero no, pasaron todos los sábados del mundo, llenando otros compromisos, hasta que llegó el tan temido fin de año y con el vidrio quebrado. Así que le pregunté a alguien que me dijo una gran mentira: “en lo que leí el periódico me lo cambiaron”.

Me voy yo de inocente – y no porque ese sea el día de mi cumpleaños – a la sucursal más cercana a cambiar el vidrio. Según yo, iba a salir de ahí, me conduciría a Lourdes, pasaría por unos bancos, almorzaría con unas amigas, iría por unas compras, me tomaría un café y regresaría felizmente tipo 3 de la tarde a mi casa a seguir cuidando a mis retoños.

Error. 9 am llegué a la vidriería. “Dos horas le faltaría para que sea su turno” me dijo amablemente la dependiente. Le comenté lo del periódico y agregó “mmm, qué raro, sólo que lo haya leído dos veces”.
En fin. Saqué el ipod y me senté. Inicié por pasar la agenda del teléfono a la agenda del ipod, pues me acordé de la vez que se me quedó el cel en la casa y tenía que llamarle a alguien que no me podía el número y no lo tenía anotado en ningún lado. Como 4 números había pasado, cuando me empezó a doler la cabeza, por el olor del silicón.

Me salí a la calle, para al menos respirar mientras esperaba. Ahi me tocó platicar con un señor, campesino de esos con pisto, de sombrero, en un gran pick-up con mataburros que lo habían regresado del centro de entrega de placas de Nejapa porque el vidrio estaba quebrado. Su hijo, un bicho de esos en camiseta tipo centro, con gorra y cadena de oro gruesa, se quería ir detrás de mí hasta el centro de entrega de placas, porque decía que no conocía de regreso. Lo único es que yo iba para Lourdes, así que no se iba a poder, le dije. El ingenuo conductor tampoco había tomado en cuenta que yo me iba a ir antes que él de la vidriería y que ni modo que me esperara a que fuera su turno y que le arreglaran su vidrio sólo para servirle de guía. Ja ja, dos hombres vrs una mujer sola, como no.

En eso empezamos a mandarnos mensajes de texto con la persona con quien iba a almorzar. Regreso ella más rápido de Santa Ana que en lo que me cambiaron el vidrio. Agradézcole infinitamente que me haya iluminado el entendimiento y dicho que almorzara antes de irme a Lourdes. Yo en mi ofuscación me iba a ir sin comer con tal de volver temprano.

A la 1 estábamos almorzando.

Después de seguir los rotulitos y preguntarle a una señora que vendía pasteles, llegué al lugar de los hechos.

Hacen la inspección en el modo más impersonal que pueden, tipo robots los chavos con un su dispositivo como agenda electrónica en la mano.
Tenemos un problema, me dijo. No le enciende un stop.

El mundo se me hubiera venido encima, de no ser porque en el camino vi que a dos cuadras había un taller donde felizmente decía “Se arreglan luces”. Salí del lugar. En la puerta unos niños en bicicleta, bien listos ellos que me veían retirarme sin las placas nuevas me preguntaron si eran las luces y me dirigieron al taller que ya había visto.

El mecánico, que más bien tenía plante de bicho noviero vacacionando, sacó un foquito, lo cambió y me dijo “$5”.

Regresé. Todo bien, le vamos a tomar una foto al vehículo, me dijeron. Luego me pregunta: “¿Puede quitar las placas usted, o va a pagar el servicio?”. Y bueno, ya sabía que costaba $2 y de al menos 2 hombres habían pagado, así que no me iba a dar pena, véa. Pero yo pensaba que era gente particular que se estaba ganando ese dinero, y no, me dio un ticket del VMT que tenía que pagar en ventanilla.

Hice la fila, me dieron el plástico y las latas, ah sí, y la tal calcomanía. El mismo maitro que quitó las viejas puso las nuevas y ya, de regre para seguir arreglando el mundo. Lástima que ya eran como las 4 pm.

Total balance

Cambio de vidrio $70
Tarjeta + placas $70
cambio foco $5
“servicio” $2

Bien gracias, $147 cortesía del GOES. Adiós aguinaldooooooooooooo.

Nadie sabe para quién trabaja.

Al menos pude ir en el mes que era, porque cobran $5.71 por cada mes o fracción que pasa si uno no las retira oportunamente.

Por cierto, si ud es de los que cumple entre enero y mayo, mida el vidrio de su carro para ver si pasa lo de las grietas. Tienen un rótulo donde dice que se permiten 30 cm medidos desde cada lado hacia adentro en los cuales pueden haber daños. El rectángulo que queda dentro de esa demarcación debe estar totalmente bien. El mío no tenía remedio, era rajadura de punta a punta.

5 comentarios:

P.R dijo...

Yo me di un "trip" de esos con mi hermano, y gracias a Dios el tramite fue rápido, y a mi papá le paso exactamente lo mismo del vidrio, lo dejo pasar y pasar, y cuando vino a sentir, ya tenía encima tanto gasto. Sinceramente quiere ganas tener carro. Me gustó esta entrada porque de cierto modo me sentí identificado. Muy bonito blog, primera vez que vengo, y no sera la última.

Saludos.

iba pasando dijo...

Me toca renovar placas dentro de unos meses. Procuro tener el 'pichirilo' en buenas condiciones. Me dió lata el sensor de las luces de frenos (lo cambié 3 veces, hoy la última vez).

DA UNA GRAN COLERA VER CARCACHAS (BUSES, CAMIONES Y SEDANES) QUE LES DAN PLACAS COMO PAN CALIENTE!! WTF???

Siempre me ha complacido la idea de clonarme y vaciarme en el gobierno... sería una dictadura bien ordenadita.

Clau dijo...

PR: su nick a primera vista evoca a Puerto Rico ;P. Interesantes los blogs de hombres, que generalmente no son muy dados a hablar de sí mismos. Ya pasé por el suyo.
Con lo del carro, doy fe que es más caro tener uno que criar un niño.

Iba Pasando: no me puedo imaginar cómo sería el mundo con un ejército de "usteds" infiltrados.
Hoy cabal vi un carro con placas nuevas y sin un stop funcionando. Mñe.

noe dijo...

Interesante relato, megusto mucho, te felicito, hey esta bien ese dato de el parabrisas: hay tolerancia de 30 cm.. lastima que los medios no dicen eso, mas bien que por leve que sea la rajadura se tiene que cambiar!!!

Clau dijo...

Noé: se acabó el periodo...¿cambió sus placas?