martes, 7 de marzo de 2017

Ser o no ser un zoológico nacional

Desde que nuestro hipopótamo - es decir, el hipopótamo Gustavito que estaba en el Zoológico Nacional - falleció, he leído comentarios de todo tipo en redes sociales y escuchado en la radio quizá cientos de opiniones al respecto.

No había escrito nada porque, primero, no sé nada sobre zoológicos, y luego, no termina de estar clara la causa de su muerte como para opinar sobre ella.

Una cosa sí sé: nunca vi a Gustavito, o si lo vi no lo supe y pensé que era Alfredito (el hipopótamo anterior). Creo que la última vez que visité el zoológico fue en 2006 o 2007, en una visita del kinder.
Antes de eso, quizá fui una vez en mi vida adulta, al menos unas 3 veces en excursiones de mi escuela primaria y unas 2 o 3 me llevaron mis padres en la niñez-adolescencia.

Mi hija pequeña no lo conoce, solo escucha mis relatos de cuando yo tenía 8 años. Tampoco conoce FURESA, por si pensaban que éramos más "piqui". La verdad es que, aunque hayan puesto en un par de ocasiones las entradas en promoción, ir "hasta allá" no se le antoja a uno en un domingo cansado en el que hay que hacer otras tareas cotidianas que no se hacen durante la semana. ¿Por qué no hemos ido al zoológico nacional en los últimos 11 años? quizá la respuesta sea por dejadez, por practicidad, porque nos cuesta ir a lugares que cierran a las 4 de la tarde, porque no estamos seguros si habrá parqueo, por la seguridad...en fin.

El punto es que, a pesar que he oído a gente con pensamiento bastante cuerdo pedir a gritos que cierren el zoológico, no me parecía que fuera la solución. Es una salida muy fácil, un escapismo, es darle la espalda al problema y aceptar que no se es capaz de birndar otras soluciones.

Encontré este artículo de opinión de un antropólogo local quien es de la opinión de que no se debe cerrar el zoológico. Se los dejo para que se hagan sus propias conclusiones del tema.

http://losblogs.elfaro.net/cosmica/2017/03/por-que-no-es-buena-idea-cerrar-el-zoologico-de-el-salvador.html#