domingo, 11 de octubre de 2009

De la infancia a la adolescencia...ida y vuelta en una noche de fiesta

El sábado fuimos a una fiesta de colegio, en la que había dos "mundos" coexistiendo: una discomóvil para los bichos y una orquesta para los padres.
En un par de horas que estuvimos ahí, pude hacer muchas reflexiones y también tener gran cantidad de recuerdos de eventos similares.
Una de las cosas que más me dejó pensando y que me motivó a escribir al respecto fue la apariencia de las jovencitas - supóngome que entre unos 12 y 18 - que estaban en el evento.
Llegó una niña - no creo que tuviera más de 16 - con un short blanco de no más de 20 cm de largo total, con una blusa blanca desmangada totalmente pegada al cuerpo, no tenía grandes protuberancias superiores, pero lo que tenía lo andaba mostrando en abundancia. Demasiado maquillada para su edad y con unos tacones rosados de charol, de aguja, alto ocho diría yo. Que me disculpe la pequeña, pero en su cara se veía un rótulo que decía "I'm in sale". ¿Qué padres dejan salir a su hija vestida así a una fiesta?. Sí, atraía las miradas, pero...con qué intenciones?
Por otro lado, estaban las chicas novias de los niños de la promo del año, vestidas coquetas, pero dentro de la decencia, y los chicos con el dulce detalle de dejarlas usar su chumpa de promoción. Ahí andaban el montón de parejitas, ellos con su camisita formal, bien bonitos, y ellas con la chumpa del bicho. Ahhh, el amor adolescente. Los gringos nos han vendido esa imagen desde siempre, para los de High School la chumpa con el logo de su escuela es la gran onda, casi sagrada. Se nos olvida que por estos lados lo que menos hace es frío...pero, bah, sólo una vez se es adolescente despreocupado y soñador.
Me recordó a mi época de bachillerato, yo era cachiporrista y la onda era tener novio de la banda y andar usando el kepis del bicho después del desfile. Nunca tuve un novio en la banda, pero sí un hermano y como él estaba muy chico para novia en esos días, pues a mí me tocaba el kepis igual.
En el tumulto de gente bailando en la disco, estaba un grupo de unas 15 niñas, les calculo que como de 4to grado, que realmente habían llegado a bailar. Se estaban divirtiendo en grande, ellas solas, habían solo como 2 ó 3 niños entre ellas....y bailaban con o sin ellos. Estas pequeñas han dejado atrás el cuento aquél de la cenicienta eseprando sentada en la silla viendo el baile, porque nadie las "sacaba a bailar". Bien por ustedes chicas!!! Sólo que me quedé pensando, dónde estaban los papás de todas esas niñas? Era mi primera vez como madre en un evento así y realmente me daba pánico soltar al mío porque me imaginaba que si se perdía en la multitud, era virtualmente imposible encontrarlo entre tanta gente, la oscuridad y la música.
Y bueno, finalmente me tocó la de mamá de niño de prepa...que no estaba a gusto bailando conmigo, porque andaba buscando a una niña de su grado o al menos a su tía de 9 años =S Debo acostumbrarme a estas cosas, supongo. Grrr. En fin, that's the life!!!
Del lado de la orquesta no puedo contar mucho, cuando supuse que ya íbamos a bailar, al peque le dio sed, le dimos la vuelta al cole buscando agua, y cuando al fin encontramos una botella en $2!!!! afuera de las instalaciones, se tomó un sorbito y anunció que estaba cansado...fin de la fiesta :(
Me recordó a mi fiesta de graduación de bachillerato...cuando estaba en lo más emocionante de la fiesta, mi hermanito 4 años menor anunció a mi madre que ya estaba aburrido, que no aguantaba la música y que nos fuéramos para la casa....creo que aun no los perdono a ambos por haberme sacado de ahí antes de que terminara la fiesta.
Bailamos?

2 comentarios:

Oberstabsfeldwebel Rafael Hernandez dijo...

Al menos, desde mi punto de vista, veo lamentable lo que han cambiado las cosas... pienso que tantos sacrificios que se hicieron en el pasado para que las nuevas generaciones tuvieran libertades y venir a resultar en un vil y vulgar desperdicio...

Muchas veces se confunde libertad con libertinaje, o bien, comprensión con irresponsabilidad. Al final de cuentas, los cipotes son el reflejo de uno de "tata" ¿no te parece?.



Saludos Cordiales!

Clau dijo...

Rafael: pues sí, a fin de cuentas los niños son el reflejo de sus padres en buena medida. Aunque yo todavía no descubro ese arte mágico de educarlos de tal forma que no agarren tus defectos, cosa que no sé cómo, pero mis padres hicieron con nosotros.

Es también, un mundo más complicado en el que viven hoy