viernes, 16 de abril de 2010

De zapatos femeninos y otros antidepresivos efectivos

Hace rato que intentaba hacer este post, pero estaba buscando un momento de inspiración, en el que me sintiera sin presiones ni prisas para poder disfrutarlo.

Es, supongo yo, el eterno dolor de cabeza de las mujeres, pero realmente un tema que presiento le preocupa más a los hombres: ZAPATOS FEMENINOS.

Nadie sale de casa sin ellos, porque son ante todo una necesidad para caminar sin dañar los pies, al menos en las ciudades, pues en las áreas rurales la economía lleva a prescindir de ellos en algunas ocasiones.

Sin embargo, se han convertido en algo más que un bien necesario y utilitario: hoy en día son parte de la moda, de la “locura” femenina y del “enfado” masculino.

Advierto que el post me quedó laaaaaaargo, pero en cuanto a zapatos se refiere, la paciencia de las mujeres es infinita, así que supongo llegarán hasta el final =).

Creo que no existe hombre que alguna vez en su vida no haya criticado la cantidad de zapatos de alguna mujer: la madre, la novia, la hermana, la esposa, incluso la amiga...no importa si son 5, 10, 20, 50 ó 100...a los hombres siempre les parecerá excesiva la cantidad, opinarán que ellos con 1 ó 2 pares les basta y sobra y que no comprenden por qué razón a las mujeres les atrae tanto al grado de coleccionarlos. Claro, hasta ahí todo bien, pero muchas veces se deja de lado que pueden encontrarse zapatos para mujer de $10 en super descuentos, pero para hombre no bajan de $30 o $40 los más baratos; esto claro está en los mercados tradicionales, el mercado negro es otra historia.

Y, a pesar que no me considero una compradora compulsiva de esta prenda, aunque nunca me canso de verlos en las vitrinas de las zapaterías, a continuación les presento la colección digamos 1990-2008, porque para ser honestos, algunos de mis zapatos tienen más de 15 años y todavía puedo usarlos porque están en perfecto estado...la gran ventaja que luego de la adolescencia ya no te crezcan los pies =)

Como sucede con todo, hay uno para cada ocasión, actividad e incluso estado de ánimo:

Zapatos para la Construcción o campamentos
Estos datan de finales de los años 90's, cuando obtuve mi primer salario y creo que me costaron la barbaridad de 100 colones (aproximadamente $11 US dólares). Luego comencé a trabajar en la construcción y todavía hoy en día los utilizo para días lluviosos o salidas de trabajo a terrenos inhóspitos.


Zapatos para días de mucho caminar, con jeans
Casualmente tengo un jeans rojo con el que uso estos zapatos, me los compré con un vale de descuento que me regaló un conocido, para la principal zapatería salvadoreña. Suavecitos como esponjas, para días en que hay que subir y bajar gradas o correr de un lado a otro con las entregas de informes. Lamentablemente, ya están pasando a mejor vida, despegados de la suela


Zapatos para días de mucho caminar, con pantalón casual
Estos los uso muy a menudo, ya que mi vida es de carreras y en la oficina prefieren la ropa más formal, así que los pantalones van bien con estos. Tengo un problema en la espalda, así que la altura y forma del tacón son como me los permite el médico. Se despegaron y los mandé a coser...fail, no me gustó como quedaron.


Zapatos para el supermercado...o viernes
Hay un día de la semana que aparte del trabajo hago las compras semanales, que implican seguir caminando...para esos días uso éstos, o los viernes, cuando casi por convención tácita vamos todas las chicas de jeans a la oficina y todos los caballeros en camiseta o camisa formal por fuera. Confieso que han perdido el toque, porque ya me molestan y llego al final del día deseando mandarlos a volar.




Botas para lluvia
Aquí llueve la mitad del año y yo odio mojarme los pies, así que estos me solucionan el problema de la lluvia, el tacón es adecuado para mí y favorecen mis carreras diarias, van bien con pantalón formal...lástima que son algo calientes y en verano a veces me desesperan.




Delicados, pero frágiles
Estos me los prohibió el médico, por la facilidad de torcerse un tobillo con ellos, pero igual los usaba, porque combinan con faldas y el tacón es cómodo para caminar...todo iba bien hasta que después de 2 años se me rompieron caminando por un centro comercial...no eran de mi zapatería favorita, sino de esa que usa las campañas más estúpidas jamás concebidas para vender zapatos.



No tan lindos, pero cómodos
Ante la tragedia de que se rompieron los del párrafo anterior, tuve que adquirir estos de emergencia, fueron los más baratos que encontré, se los aseguro =)- Me han dicho que parecen de viejita...mmm, bueno, sinceramente ví a una dama de unos 65 con unos iguales después...pero los aguanto todo el día y combinan con ropa formal.




Dejaré el resto para una próxima entrega.

Dedicado a todas las que matarían por un par de Jimmy Choo (aun recuerdo a Lorelai Gilmore cuando recibió un cheque y lo primero que pensó fueron “alcanza para dos pares de Jimmy Choo”)

Dedicado tambien a Elena, amante confesa de los zapatos de diseñador.

Y usted, así, sinceramente y sin que le dé pena, cuántos pares tiene?

Algo más que combata la depresión? ir a ver ropa en liquidación =) aunque no compre nada, efectivísimo, se lo recomiendo.

5 comentarios:

Rocío dijo...

aaaaaaaaaww, tengo unos 20 pares quizá que sí uso... soy adicta más a las blusas que a los zapatos pero sobre todo las sandalias de plataforma. Zapatos de diseñador nunca he tenido, buh.

Eduardo dijo...

No sé cuantos tengo, me puse a contarlos.... pasé de 10 pares y ya no seguí; puedo pasar "horas" en las zapaterías escogiendo los que compraré. Para las mujeres, tengo que verlos puestos para decir si me gustan, aunque me gustan bastante los descubiertos para que muestren sus pies bien cuidados. Y con tus zapatos de "viejita", si te sientes cómoda es lo que importa.

Calila dijo...

A ver.. yo en verdad tengo como 5 pares, de invierno, zapatillas un par de botas mis convers y se acabó. Y aunque admito que quisiera tener mas, pero sé que terminaría siempre usando los mismos. Y ahora tengo que irme a comprar, porque mis convers que son de diario están muriendo lentamente.

En todo caso siempre queda la esperanza de poderse comprar zapatos de diseñador, no hay duda de aquello.

jejejeje, siempre queda espacio para un par de zapatos mas!

Anónimo dijo...

Al menos los tenemos, a Dios geacias

Clau dijo...

Rocío: o sea que tenés algunos pares que no usas??? Y quién puede tener de diseñador en este país vos...no, mejor no pregunto, capaz que sale una lista por ahí.

Eduardo: ¡ajá!, ya decía yo que los hombres también podían tener varios pares. Ojalá que seas de los que tienen paciencia para acompañar a una dama a probarse una docena y no comprar ninguno =)

Calila: sos un caso atípico, diría yo ja ja ja, más viviendo en un clima que tiene las 4 estaciones. Nosotros porque aquí, o lluve o hay polvo.

Alí: ay no Alí, qué stress esa respuesta! Yo no me meto en política, así que mejor ahí lo dejo.